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Literatura maya:
De los jeroglficos al alfabeto latino
 

 

Literatura quin sabe si la tuvieron; pero saban escribir con precisin. Una es la poesa del pueblo y otra la del sabio y sacerdote; la de stos no lleg a nosotros o sern muy raros los ejemplos.

Juan Po Prez (Siglo XIX)

    Se reconocen tres etapas histricas en el desarrollo de la literatura maya-yukateka: la primera, de origen lejano e incierto, finaliza a principios del siglo XVI; la segunda discurre desde la llegada de los espaoles a las tierras mayas de Yucatn hasta el siglo XIX que, con los movimientos de independencia, podemos comenzar a hablar de literatura maya moderna. El objetivo de este primer ensayo es ofrecer una gua de la antigua literatura maya y de los textos "clsicos" del perodo colonial.

    Las particularidades histricas y culturales de estos dos perodos son tan relevantes que en la literatura se refleja de manera precisa cada una de ellas. Existe siempre una relacin recproca entre cultura y literatua por lo cual podramos pensar que la literatura maya ms autntica pudo haber sido la expresada en la glfica. Pero es, paradjicamente, a partir de la Conquista que podemos leer y conocer la produccin literaria maya, aunque en distintos grados de autenticidad; en algunos casos la temtica y el estilo pueden ser exclusiva o bsicamente mayas, en otros casos discutibles y a veces pueden llegar a ser mera traduccin de textos espaoles o europeos. En cuando al modo de produccin diremos que la literatura maya se divide en dos grupos: oral y escrita. En relacin con esta ltima y su representacin grfica, en una primera poca fue glfica y desde el siglo XVI alfabtica. Mientras, la literatura oral ser uno de los ejes que permanecer fijo a lo largo de los siglos, pues este tipo de literatura tiende a convertirse en el pilar bsico para la conservacin de la lengua y la cultura mayas.

    El acontecimiento central del perodo que aqu estudiamos es la Conquista: la irrupcin espaola corta el ya por muchos aos ininterrumpido desarrollo de las creaciones culturales mayas y, este hecho obliga a una rpida aunque hbilmente realizada produccin de obras importantes escritas con el alfabeto latino que preservan el legado cultural maya de la poca. De ese momento son precisamente las grandes obras "clsicas", y aunque el trmino es empleado en el contexto filolgico europeo para el mbito amerindio parece ms apropiado el trmino colonial, por razones primordialmente histricas. Y si bien la Conquista es el fenmeno central de este proceso no debemos olvidar otros hechos igualmente influyentes en el desarrollo de la antigua cultura maya: me refiero a los contactos que los mayas tuvieron con las civilizaciones de lenguas yutonahua y otomangues, y con los grupos mixes y zoques.

    La antigua literatura maya es, en general, producto de la comunidad y no creacin personal: existe lo que podramos llamar un "yo relator". Este aspecto va ntimamente relacionado con la importancia histrica de la literatura oral maya: baste pensar en el ballet-drama quich Rabinal Ach original del siglo XII y conservado por Bartolom Ziz, quien lo transmiti al abad Brasseur de Bourbourg en pleno siglo XIX. Otro ejemplo es el de la leyenda del Enano de Uxmal (o Rey Adivino), cuyo origen se remonta indudablemente a la poca antigua y todava hoy es posible escucharla, en distintas versiones, en Yucatn; la memoria colectiva ha resguardado durante generaciones la esencia del origen y de la historia del pueblo maya. Barrera Vsquez opina, de manera acertada, que "Dentro del complejo cultural que llamamos maya, las artes del lenguaje o de expresin oral florecieron al igual que la msica y la danza y gneros mixtos, no obstante que la escritura tena un carcter hiertico y no trascendi al pueblo. Los datos que tenemos no son muchos pero suficientes para darnos cuenta de su calidad e importancia" (1965:7).

    Tambin los posibles gneros existentes en la literatura maya han suscitado opiniones encontradas. Demetrio Sodi, por ejemplo, no duda en afirmar "no sabemos hasta qu punto podemos hablar de una literatura propiamente dicha entre los pueblos mayas. La mayor parte de los textos que se conservan, a pesar de sus valores poticos y literarios son eminentemente religiosos, profticos e histricos. Pero no fueron escritos con la finalidad de 'hacer literatura'" (1978:7). Y Georges Baudot nos da la siguiente opinin: "es decir, hasta hoy no conocemos textos (mayas, F.L.) que manifiesten claramente una ambicin propiamente 'literaria', como es el caso de la cultura nhuatl. De aqu se sigue que no es posible pensar en una clasificacin de textos mayas, por gneros literarios, y que debemos limitarnos a presentarlos segn criterios histricos o lingsticos, sin ms precisin" (1979:151). Pensar que las producciones mayas son textos religiosos, profticos o histricos exclusivamente es limitarnos a una parte, importante, esos s, de esta literatura; pero se podr ver cmo existen textos puramente literarios en el perodo colonial y por deduccin establecer su existencia en el perodo antiguo. De ello hablaremos al referirnos a cada una de estas etapas: el hecho de que no se hayan estudiado adecuadamente no quiere decir que no existan. Adems, las afirmaciones de estos y otros investigadores podran ser ciertas en la medida en que se desconociera el origen y el desarrollo de otras literaturas. Es fcil observar, por ejemplo, cmo la literatura en lengua castellana nos ofrece tambin un panorama histrico y religioso en sus inicios: recordemos el Poema de Mo Cid o la Vida de Santo Domingo de Silos, de Gonzalo de Berceo. Obras que forman captulos importantes en la historia de la literatura castellana; lo mismo podramos decir de las literaturas europeas (alemana, catalana, inglesa, francesa, rusa,...). no sabemos si esos textos antiguos fueron escritos para "hacer literatura", pero hoy lo son. Quizs la grave ruptura cultural que sufri la civilizacin maya, en los siglos X y XVI, oscurezca la propia identidad literaria de los textos originales.

    Es cierto que faltan datos en las formas sobrevivientes de representaciones teatrales o danzas, pero existe bastante produccin narrativa y lrica; fray Diego de Landa, en el siglo XVI, ya nos haba informado acerca de los gneros literarios y la presencia en la literatura maya de teatro, narrativa y poesa ha sido establecida con cierta precisin por varios autores modernos. Los cantos poticos y las canciones populares que se interpretaban en las escenificaciones pertenecen a la literatura oral que, sin duda, se desarroll con mucha antelacin a la literatura escrita pues estaba presente en los rituales de la comunidad. Adems, como indica Len Portilla, "no debe olvidarse que tambin entre los mayas, al igual que entre los pueblos de la regin central de Mxico, existieron centros de educacin en los cuales por medio de una memorizacin sistemtica se transmita y preservaba, sobre la base de los libros con caracteres glficos, la antigua sabidura" (1964:11). Esta institucionalizacin en la memoria colectiva, en relacin al origen cultural e histrico en pocas antiguas, repercute incesantemente en la literatura mayas colonial y moderna hasta convertirse en uno de los soportes centrales para la supervivencia no slo lingstica sino cultural de la poblacin maya-yukateka actual. Recordar solamente que mucho se ha repetido, y en parte errneamente, sobre la naturaleza de los jeroglficos y de la literatura maya colonial, por un lado por la falta de conocimientos suficientes sobre las culturas y las lenguas de estos grupos amerindios y, por otro lado, por el desconocimiento y menosprecio de su literatura oral y escrita. Literatura que si bien por razones histricas de dominio cultural no sigue un desarrollo directo de la lengua y cultura mayas, s, en cambio, constituye, diacrnicamente hablando, un estadio posterior dentro de su devenir histrico.

    Una pregunta que aparece en los Chilam, debe plantearse al hablar de esta etapa creativa: Quin ser el Ah Bobal, Profeta, quin ser el Ah Kin, Sacerdote-del-culto-solar, que pueda explicar rectamente las palabras de estos signos jeroglficos? Pues a pesar de que la literatura en lengua maya ms estudiada y ms conocida es la producida a partir de la Conquista y durante la Colonia, sera imprudente realizar una sinopsis de ella sin hacer referencia a las producciones glficas, aunque no conozcamos totalmente su contenido. Airias Larreta define acertadamente el objetivo de este apartado: "Nuestra historia y, lgicamente nuestra literatura debe ser consecuentemente el de las creaciones aborgenes en poesa, drama y narrativa (...). Contra el derecho natural de nuestras literaturas precolombinas nada valen los argumentos basados en una irreflexiva discriminacin colonialista o en las ya superadas ideas sobre el indisputable monopolio occidental de la cultura y de sus expresiones pasadas y presentes" (1968:52).

    Hablar de la antigua literatura maya es hablar de escritura jeroglfica. Se hace imprescindible comenzar con un aspecto tcnico: las pruebas que tenemos de esta escritura las encontramos en materiales no perecederos (estelas, dinteles, cermica,...), aunque tambin se haba hecho uso de la escritura en materiales ms perecederos como el "papel indgena" (hu'un, kopo'), pero las condiciones climticas no han permitido, en general, que sobrevivieran. Lo cierto, y as nos lo recuerda Landa, es "que escriban sus libros en una hoja larga doblada con pliegues que se vena a cerrar toda entre dos tablas que hacan muy galanas, y que escriban de una parte y de otra a columnas, segn los pliegues; y que este papel lo hacan de las races de un rbol y que le daban lustre blanco en que se poda escribir bien, y que algunos seores principales saban de estas ciencias por curiosidad, y que por esto eran ms estimados aunque no las usaban en pblico" (1982:15). En muchos casos la destruccin fue intencional: el mismo Landa particip en el ao 1562 en un auto de fe en Man, en donde algunos mayas fueron sacrificados, quemados antiguos rollos o cdices con signos jeroglficos y destruidas unas piedras pequeas labradas. Aos ms tarde Landa en su Relacin de las cosas de Yucatn intenta recuperar, con la ayuda de sus "informantes", ciertos conocimientos de la escritura jeroglfica; su esfuerzo resulta insuficiente. Adems, es posible y as lo considera Arzpalo-, que haya sido un error el tomar reiteradamente el alfabeto Landa como base para descifrar los cdices. Los libros pudieron desaparecer pues acompaaban, como ofrenda, al gobernante y al sacerdote mayas a la tumba, por lo cual, en los inicios de la Conquista, los espaoles llegaron a desenterrar a los muertos e hicieron polvo muchas sepulturas; todava el cementerio de la isla de Jaina encierra algn misterio. Otros documentos debieron esconderse en lugares resguardados y de difcil acceso y all permanecieron o permanecen en el olvido.

    La escritura jeroglfica maya se encuentra ampliamente representada en las inscripciones ptreas y en los famosos libros pictogrficos plegados en forma de biombo: los Cdices de Dresden de Madrid y de Pars. El contenido de estos Cdices, confeccionados aos antes de la llegada de los espaoles, lo resume Pia Chan de la siguiente manera: "El Dresden que trata especialmente de la astronoma y de la adivinacin con tablas de lunaciones que predicen eclipses y conexiones al Ciclo Venusiano; el Tro-Cortesiano que contiene aspectos adivinatorios y ceremoniales; as como el Peresiano que trata de profecas y escritos religiosos" (1978:52). La mayor parte de los glifos cronolgicos ha sido descifrada y estudiada extensamente: se conocen jeroglficos de los das, meses, aos, posiciones de la luna, fechas de eclipses, nombres de lugares, de personajes y deidades, pero muy poco puede decirse, ms bien nada puede confirmarse, sobre los glifos no cronolgicos. Afortunadamente se dispone de los ilustrativos trabajos que los Villacorta hicieran en Guatemala en los aos treinta de la edicin, Los Cdices Mayas (1985), que Thomas Lee realiz para la Universidad Autnoma de Chiapas, y de los anlisis del investigador espaol Jos Alcina Franch (1992), as como de otros estudios particulares y parciales de inters. Tal es el caso de The Paris Codex (Handbook for a Maya Priest), de Bruce Love, y los ms recientes Dioses de vida y muerte. El simbolismo del color en las figuras del Cdice Madrid, de Laura Elena Sotelo, y Los dioses de los cdices mayas y su representacin en los murales de Tulum, de Roberto Escalante; estos dos ltimos trabajos se presentaron en el Tercer Congreso Internacional de Mayistas (Chetumal, 1995).

    En el mbito de la Pennsula de Yucatn las fechas ms tempranas se registran en Oxkintok y Dzibilchaltn (siglo V d.C., aprox.), para proseguir con la larga trayectoria literaria que se dio en sitios como Calakmul, Kohunlich, Cob, El Tigre, Tixchel, Edzn, Uxmal, Kabah, Chichn Itz, Tulum, Mayapn, Izamal, T'Ho y, finalmente, Man, punto de enlace trgico con la conquista espaola a raz de la destruccin de documentos escritos, en los autos de fe del siglo XVI. Se est avanzando en el desciframiento y la lectura de la escritura maya y sabemos en que fecha se fundaron o quien gobern en las antiguas ciudades, pero parece que la obra de los poetas se perdi en tiempo o fue borrada por la historia como, de algn modo, sucedi con Chactemal, T'Ho y Ah Kin Pech. Fue en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el estudioso alemn Dr. Ernst Forstemann inici las investigaciones acerca de los sistemas de escritura "mesoamericanos" y, precisamente, a l se deben los primeros estudios, en base al alfabeto Landa, de los tres famosos cdices mayas; ya en 1930 aparece The Analysis of the Maya Hieroglyphs, importante trabajo del Dr. Hermann Beyer. Pero fue en los aos cincuenta cuando Yuri Knorozov, Heinrich Berlin y Tatiana Proskouriakoff, iniciaron el estudio de la escritura jeroglfica pensando en su posible funcin no calendrica, sino ms bien histrico-literaria; en 1985 se public, en Guatemala, Signos y significados en las inscripciones mayas, de Berln, y, en 1993, la University of Texas edit Maya History, de Proskouriakoff. El Dr. Zimmermann realiz, en1956, el primer catlogo de glifos mayas de los tres cdices, y en la URSS, el grupo de Novosibirsk (Evreinov, Kosarev y Ustinov) realiz investigaciones con tcnicas de computacin y mtodos matemticos.

    Tambin como trabajos clsicos sobre la escritura maya deben citarse los de J. Eric S. Thompson, de los cuales existe un interesante resumen, Maya hieroglyphs without tears, publicado en 1972. De los ltimos trabajos recordar Maya Glyphs (1982), de Linda Schele; esta investigadora junto con Mary Miller elaboraron, en el ao 1986, el catlogo para la exposicin "The Blood of Kings, Dinasty and Ritual in Maya Art" celebrada en el Kimbell Art Museum de Fort Worth, Texas. En el Tercer Encuentro Internacional de Mayistas, celebrado en Chetumal (1995), la antigua escritura maya fue un tema largamente debatido, al confrontarse las posiciones de "interpretacin" de los estadounidenses (Linda Schele) con la propuesta de "lectura"de singnos jeroglficos sugerida, desde hace aos, por Yuri Knorozov y Galina Yershova; otros enfoques fueron los de Victoria Bricker, de Nicolas Hopkins y de Maricela Ayala, quin considera la utilizacin de un solo sistema de escritura (fontico-silbico) y de unos mismos signos jeroglficos en toda el rea maya. Las investigaciones de esta epigrafista del Centro de Estudios Mayas (UNAM) pueden contribuir, con sus avances en el desciframiento de los glifos grabados por los "escritores" de Tonin (Chiapas), a dilucidar otros puntos oscuros de esta historia literaria que se sustenta, asimismo, en opiniones como las de Lyle Campbell y Terrence Kaufman: "Ahora est claro que la escritura fue originada por hablantes de Ch'olno (o de tzeltalano mayor) y posteriormente pas a los hablantes de Yukatekano. Se ha demostrado que muchas de las inscripciones monumentales se escribieron en Ch'olano, los cdices aparecen en Yukateko. Mientras que hubo una significativa influencia Mixe-Zoque (Izapa) en la forma temprana de la escritura Mayance y en los signos calendricos, stos son lingsticamente Ch'olanos. Ningn idioma mayance de tierra alta contribuy al desarrollo de la escritura" (England y Elliot, 1990:56-57)

    Refirindonos ya a la funcin de esta escritura jeroglfica es obvio que en un primer momento sirvi para registrar el sistema calendrico, nombres de lugares, de dinastas o de deidades; Landa, en Mayapn, hace alusin a esto. Joyce Marcus (1976) al estudiar la organizacin en columnas de la escritura maya confirma la probable existencia de textos, y Len-Portilla afirma que "indudablemente que, si al fin llega a descifrarse en su integridad la escritura de los mayas prehispnicos, al poder leerse las inscripciones de las estelas, de los templos y palacios, se tendrn numerosos textos, muchos de ellos de posible valor literario"(1964:11). Galin Yershova en un estudio con base en las inscripciones jeroglficas en vasijas, nos dice: "a diferencia de los cantares lricos, que eran creacin del arte popular la inscripcin en vasija fue ejecutada por encargo y es evidente que no por un simple escribiente, sino por un poeta profesional, lo que una vez ms evidencia el elevado desarrollo cultural de los mayas, tanto en ciencias como en bellas artes" (2983:55). Es interesante que Thompson pudiera comprobar en Belice, cmo se corresponden ciertas leyendas modernas, que narran la vida y las aventuras del dios Sol, con imgenes pintadas y labradas en vasijas en pocas antiguas. Parecera, por fortuna, que en algunas ocasiones "la arqueologa ha identificado como autnticas las modernas narraciones populares mayas y puesto de relieve su valor como informacin de primera clase acerca de la religin y la sicologa mayas de los tiempo modernos (1975:146).

    El siglo X quiz fue decisivo en el desarrollo de la cultura maya antigua: con la llegada o el regreso a Yucatn del mito y el culto a Kukulcn-Quetzolcatl empiezan los grandes cambios polticos, religiosos, culturales, arquitectnicos,... Puede pensarse que la produccin literaria (escrita y oral) tambin se vio afectada por este importante suceso histrico-mitolgico: "la religin de Kukulcn o Quetzalcatl llego acompaada del militarismo, de la guerra y conquistas, junto con una cultura hbrida formada a base de elementos de varias partes de Mesoamrica" (Pia,1980:42). Pero como Nikolai Grube reconoce, en sus Fuentes jeroglficas para la historia del norte de Yucatn (1990), apenas "se estn empezando las investigaciones" sobre inscripciones encontradas en los centros peninsulares, debido al "pobre estado de la documentacin" y a la mnima cooperacin que ha existido entre la arqueologa y la epigrafa en esta zona. "Una de las principales razones dice- por la cual los proyectos epigrficos estn limitados en el noroeste de Yucatn se debe a que las investigaciones se concentran en cuestiones cronolgicas y estilsticas. Mucho despus de que se comenz a reconocer que la escritura maya registra historia humana ms que mensajes esotricos puros, los textos jeroglficos del noroeste de Yucatn quedaron relegados slo con fuente para datos cronolgicos". Grube muestra que el desarrollo de la escritura que se inicia en el Preclsico y se consolida en el Clsico se prolonga en el noroeste de Yucatn; y aade otra razn que dificulta nunca (la niega)- la identifacin de una tradicin literaria registrada en signos jeroglficos: "Aunque la escritura desaparece casi completamente de los contextos pblicos del Postclsico, contina en pequea escala en rituales altamente especializados, como est documentado en los cuatro cdices que sobreviven. Puesto que la escritura ya no ocurre ms en asociacin con la arquitectura poltica y pblica, ya no hay necesidad de inscripciones sobre materiales duraderos". De ello se deduce que seran "los cambios revolucionarios de poder" y la naturaleza peninsular las causas que impidieron la conservacin documental escrita y que propiciaron su supuesta ausencia, y que de ningn modo fue "el analfabetismo o la ignorancia de la escritura". Los trabajos arqueolgicos y epigrficos nos revelan, a diario, nuevos descubrimientos, pero el "texto literario" sigue escondido en una difcil interpretacin y/o lectura.

    De cualquier forma, otra perspectiva para afrontar la tradicin literaria maya-yukateka aconseja regresar a los orgenes (cantos, rezos, representaciones escnicas,...), y, an si el contenido literario de la escritura jeroglfica es una incgnita y esto podra confundir la opinin en relacin con una literatura maya antigua, ver cmo el teatro anterior a la Conquista disipa esta duda. Se ha querido desde un principio unir literatura antigua a escritura jeroglfica por considerar este hecho definitorio del carcter original de dicho perodo, pero debe advertirse que la primera etapa de desarrollo de la literatura maya la encontramos en la literatura oral. Leemos en los Cantares de Dzitbalch: "Han llegado los msicos-cantantes, / los farsantes, bailarines / contorsionistas, saltarines / y los corcovados, y los espectadores" (Barrera, 1980:113). Tambin en un estudio de las representaciones escnicas antiguas Ren Acua, con base en el vocabulario, nos presenta un informe importante del "teatro ceremonial de los mayas"; en este teatro no falta ninguno de los ingredientes del gnero: cantos, bailes, mscaras, msica y sacrificios humanos. Si existan representaciones, juegos escnicos, exista un argumento escrito o aprendido de memoria. Argumento teatral, drama o comedia, pero que es una forma de literatura: adems, el Diccionario de Motul resgistra el nombre de nueve obras teatrales y "por los nombres podemos deducir que estas 'ciertas representaciones' eran entremeses de carcter cmico, farsas donde la gracia estaba en el decir..." (Barrera, 1980:18). Ya en la poca colonial, Landa y Snchez de Aguilar nos dicen que los mayas eran maestros del buen humor, facundo y finos crticos sociales. Precisamente Snchez de Aguijar, en el Informe contra Idolorum Cultores arremeti contra estas manifestaciones escnicas de los antiguos mayas alegando su obscenidad. Debe considerarse el teatro anterior a la llegada de los espaoles como una institucin permanente de la comunidad maya y no tanto como un elemento elitista de la sociedad: el Rabinal Ach, en k'iche', y la Danza del arquero flechador, yukateko, lo ilustraran. Todava en relacin con las antiguas representaciones escnicas, se cita el siguiente comentario de Barrera Vsquez: "Es curioso notar que el teatro indgena de Yucatn fue completamente abolido por las autoridades polticas y eclesisticas que consideraban las farsas como 'obscenas e idoltricas'. Y aunque hubo disposiciones para que fueran sustitudas con las 'muy conocidas representaciones religiosas de las costumbres populares de la Europa cristiana', los mayas no las adoptaron, como sucedi en otras regiones de la Nueva Espaa donde an hoy da existe un arte teatral indgena con temas religiosos de la Iglesia Catlica" (1937:9). Gracias a que en algunos pueblos de la Pennsula de Yucatn se han conservado ciertas representaciones antiguas (danzas), que se ejecutan en las festividades municipales, y que algunos grupos de jvenes vuelven a recuperar la funcionalidad esttica y popular del teatro maya, tambin se puede hablar de una revitalizacin de este gnero literario.

    Regresando a la historia, leemos en los Chilam: "En el decimotercero tun, el ao que corra (1513) fue cuando primeramente pasaron los extranjeros espaoles a ver por primera vez nuestra tierra, esta provincia de Yucatn", pero ya "el ao de 1502 fue aciago para los antiguos mayas, porque marc el inicio de un proceso de cambio que alter el curso de su historia, hasta el grado de que sus descendientes hoy apenas subsisten precariamente en el mismo territorio de sus ancestros; y es que en ese ao el almirante Cristbal Coln descubri la Isla de Guanajo, en la cual entr en contacto con los mayas de Yucatn, abriendo el camino para la conquista y sujecin del territorio" (Pia,1978:9).

    Empezaba as la destruccin de un gran pasado y la imposicin de unas formas de vida totalmente distintas para los mayas; pero, sin duda, exista un inexplicable apego del hombre maya por sus tradiciones y "este apego del hombre de la tierra hacia lo suyo y la falta por lo que toca a los conquistadores de una comprensiva poltica de atraccin, determin la divisin profunda de las dos mentalidades durante el largo perodo colonial" (Baqueiro,1943:15). En sencillas frases de los Chilam Balam se resume la visin de pesadumbre que tuvieron los mayas en este momento histrico: "Ah! Entristezcmonos porque llegaron!" o "Vinieron a marchitar las flores! Para que su flor viviese, daaron y sorbieron la flor de los otros."

    La literatura maya colonial de la Pennsula de Yucatn comprender las obras producidas durante el perodo histrico que comienza con lo Conquista y termina con la Guerra de Castas, ya en pleno siglo XIX; con la fundacin de Mrida, en 1542, son tres siglos de dominacin espaola en todos los mbitos. Pero ser precisamente en este perodo tan convulsionado cuando se producen las grandes obras "clsicas" conocidas de la literatura maya: el Popol Vuh de los k'iche' y los libros de Chilam Balam de los maya-yukatekos. En general estas obras coloniales son el registro de las tradiciones culturales de los mayas: relatan el pasado remontndose a los orgenes. Son mitologa e historia, aunque existen tambin las creaciones puramente creativas. Ha sido lugar comn suponer que la mayora de estos textos provienen de los escritos jeroglficos y de la tradicin oral.

    En 1562, Don Diego Quijada, Alcalde Mayor, y el franciscano fray Diego de Landa, provincial de Yucatn y Guatemala, participan en el famoso Auto de Fe de Man. En los Chilam se recuerda este suceso triste con el nombre del "Colgamiento" y el mismo Landa escribi: "Hallmosles gran nmero de libros de estas sus letras, y porque no tenan cosa en que hubiese supersticin y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sintieron a maravilla y les dio mucha pena" (1982:105). Se ha llegado a decir que "El Mayab ha tenido dos vidas. La que fue antes de Man y la que es despus de Man, El que sabe del Mayab comprende esto". Pero no siempre, en este perodo colonial, el mvil destructor de los conquistadores es por cuestiones religiosas; los mayas peninsulares tambin sufren vejaciones y abusos, e incluso la muerte, por motivos de carcter poltico y socioeconmico. No ser hasta el ao de 1697 que cae Tayasal, en el Petn, ltimo centro ceremonial maya y el conquistador Martn de Ursa hace ejecutar a los jefes; todava en la segunda mitad del siglo XVIII se produce una rebelin maya, en Cisteil (1761), capitaneada por Jacinto Canek.

    La conquista geopoltica va acompaada de una destruccin cultural que pretende borrar el pasado de los mayas; ste sera el origen trgico e histrico de los libros de Chilam Balam, "poseedores de la escritura alfabtica, los mayas yucatecos se esforzaron en conservar sus ms caras tradiciones con este medio. Algn sacerdote nativo iniciara este nuevo rasgo cultural y de su libro original, que lo copiaran los de otras comunidades, se iran formando los de cada pueblo, adicionndose el ncleo original con textos particulares" (Barrera,1969:57). La existencia, en los Chilam, de un lenguaje esotrico puede referirse a dos condiciones: por una parte, el probable esoterismo propio de la literatura antigua y, por otra parte, a la necesidad cultural, dadas las circunstancias de la ocupacin espaola, de preservar la historia y la mitologa mayas de una forma segura e impenetrable, sobre todo para el extranjero. En relacin con esto Arzpalo prev que "al tratar de hallar las equivalencias orales de los elementos grficos de los cdices jeroglficos en una lengua dada, asumiremos que se est efectuando un tipo de traduccin. Para realizar dicha traduccin se ha partido de la base de que los grafemas tienen sus contrapartes morfmicas o lexmicas en una lengua esotrica. Esta lengua muy bien podra ser el mencionado Lenguaje de Zuyua de que nos hablan los libros de Chilam Balam" (1982:285). Recordar slo que si la escritura jeroglfica era privativa de unos pocos, su lectura e interpretacin debi ser exclusiva de los sacerdotes (y poetas), miembros de una clase privilegiada. En esta situacin Mediz Bolio establece, en un estudio del Chilam Balam de Chumayel, que sin duda alguna, los textos de 'Chumayel', ms o menos adulterados, provienen directamente de antiguos cantos o relaciones poemticas que de padres a hijos fueron bajando, repetidos de memoria, hasta los das de la dominacin espaola, al principio de la cual algunos de los indios (probablemente sacerdotes) que aprendieron a escribir con los caracteres europeos consignaron sigilosamente por escrito tales relaciones con objeto de que no se perdieran en definitiva" (1930:8).

    La tradicin oral y los jeroglficos sirvieron de base para componer la historia y los anales sobre la vida y la cultura de los primitivos pobladores que encierran los Chilam; con lo dicho hasta aqu, podra afirmarse que la literatura colonial es la propia literatura antigua de los mayas que ha llegado a nosotros a travs de las fuentes, stas si, coloniales. En los Chilam se nos revela, como dira Mircea Eliade (1982), "la resistencia de la espiritualidad tradicional frente a la historia ". Pero si este vendra a ser el origen americano de los libros de Chilam Balam, "se calcula que un 50% del contenido de estos libros proviene de esos almanaques conocidos con el nombre de 'Repertorios de los Tiempos' que fueron tan populares entre la clase dominante desde los primeros tiempos de la Colonia" (Villa,1984:10(MS)). Baste citar aqu la composicin dada por Francisco de la Maza en su Introduccin al Repertorio de los Tiempos y Historia Natural de Nueva Espaa, escrito y editado por Henrico Martnez, en la Ciudad de Mxico, en 1606. Leemos: "El libro se compone de seis tratados: el primero es 'del Mundo en general y en particular de la regin celeste'; el segundo 'de las partes y calidad de la regin elemental'; el tercero trata de 'algunas particularidades de esta Nueva Espaa'; el cuarto de astrologa 'perteneciente al conocimiento de la calidad de ella y de los trminos y fin della'; el quinto sobre la conjuncin de los planetas Jpiter y Saturno del 24 de diciembre de 1603 y el sexto es una 'Breve relacin del tiempo en que han sucedido algunas cosas notables e dignas de memoria as en esta Nueva Espaa como en los Reynos de Castilla y en otras partes del Mundo desde el ao de mil quinientos veinte hasta el de mil quinientos noventa sacada de las Cronicas y de historias de autores fidedignos'" (Martnez,1981:Introduccin). Sin duda la composicin de este Repertorio es, en su totalidad o en algunas de sus partes, semejante a la estructura y contenido de los Chilam; el Chilam Balam de Kaua ejemplifica muy bien esta influencia de los almanaques europeos. Martnez tambin indica que el Repertorio trata de las cosas del "Cielo" y que esto no agradaba a los hombre de su poca, interesados sobre todo en las cosas de la "tierra". Los descendientes de los antiguos mayas, los h-men de la poca colonial, s seguan estando muy interesados por las cosas del "Cielo", y aprovechando partes de estos Repertorios las agregaron a sus conocimeintos antiguos de medicina, historia, astrologa y esoterismo; stos s autnticamente americanos, aunque han llegado a nosotros seriamente adulterados.

    A pesar de su innegable valor literario, los textos coloniales han sido tratados desde las perspectivas de la lingstica y de la historia principalmente. Por su creacin, existencia, o aparicin, podemos decir que abarcan el siglo XVI al siglo XX; es frecuente, ademas, encontrar en ellos relatos paralelos, as como adulteraciones en su contenido y modificaciones en ortografa, debido a las copias posteriores que se hicieron de los mismos, y que frecuentemente son las que conocemos. Lingsticamente su valor radica en que en ellos se muestran las diferentes etapas de evolucin de la lengua maya peninsular.

    Qu es Chilam Balam? Si buscamos en los diccionarios mayas encontramos que Balam significa "tigre" o "jaguar", mientras que Chilam quiere decir "profeta o intrprete"; pero tambin Chilan (con n) ese mismo significado, adems del de "acostado". Roy y Barrera creyeron que Balam era el nombre de un notable profeta maya anterior a la Conquista; otras veces Chilam Balam ha sido traducido como "Intrprete del Jaguar". Villa Rojas, en base a una descripcin del Chilam Balam de Man, dice: "Por el prrafo que aqu hemos reproducido y que corresponde a una poca en que la organizacin sacerdotal estaba en decadencia segua siendo un Balam o Jaguar el que daba la profeca y que se le llam Chilan por la postura recostada que adoptaba, pues, ya no requera de un Chilam (con m) o intrprete" (1984:6(MS)). A propsito puede recordar que al reunirme con los autores de literatura oral, en el interior de estado de Yucatn (1983-1984), estos empezaban sus relatos una vez que haba adoptado una "postura cmoda"; es decir, tomaban asiento en una silla o se recostaban en una hamaca.

    Antes de pasar a presentar los Chilam debo sealar que existe una serie de documentos legales de los cuales no hablar detalladamente pues su inters literario es mnimo. Entre ellos destacan los Documentos de Tierras de Sotuta, el Ttulo de Ebtn, el Ttulo de Acanceh, los Papeles de Xpeten y los Anales de los Xahil, entre otros. Tambin debo mencionar un interesante documento y testimonio maya de la Conquista: Historia y crnica de Chac-Xulub-Chen, manuscrito de los textos mayas coloniales no han sido estudiados y algunos slo han sido parcialmente: intentar, en la medida de los posible, realizar una breve descripcin de su contenido y decir los repositorios en donde se encuentran en la actualidad. Es apropiado ofrecer el listado que Barrera Vsquez da del material, muy diverso, que contienen los libros de Chilam Balam. Tenemos: "1) Textos de carcter religioso: a) puramente indgena; b) cristiano traducido al maya. 2) Textos de carcter histrico, desde crnicas con registro cronolgico maya a base de la 'cuenta corta' (katunes en series de 13) hasta simples asientos de acontecimientos muy particulares sin importancia general. 3) Textos mdicos, con o sin influencia europea. 4) Textos cronolgicos y astrolgicos: a) tablas de series de katunes con su equivalente cristiano; b) explicaciones acerca del calendario indgena; c) almanaques con o sin cotejo con el Tzolkin maya, incluyendo predicciones, astrologa, etc.. 5) Astronoma segn las ideas imperantes en Europa en el siglo XV. 6) Rituales. 7) Textos literarios: novelas espaolas, etc.. 8) Miscelnea de textos no clasificados" (1948:13). Todos estos contenidos sufren y reflejan el contacto mismo del momento histrico en que fueron escritos, es decir, lo indgena y lo espaol (o europeo) aparece alternativamente en estos materiales. Con su antigua lengua, pero haciendo uso del alfabeto latino, los mayas transcribieron un pasado y asentaron un presente; tal vez sea sta la esencia de la literatura colonial reflejada en los siguientes libros de Chilam Balam.

    Chilam Balam de Chumayel. Este manuscrito es un pequeo libro en cuarto de 107 pginas; en l aparece el nombre de don Juan Jos Hoil, con la fecha, enero 20-1782. Procede del pueblo de Chumayel, y en un principio fue propiedad del obispo Crescencio Carrillo y Ancona. El libro desapareci de la Biblioteca Cepeda, de Mrida, en 1910; aparece luego en Estados Unidos y en el ao 1945 estaba en manos del Sr. Julio Berzunza, de Durhan, N.H., quien se lo ofreci a Morley. Segn noticias de D. Bolles (1978) parecera que actualmente se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Princeton. El ao 1868 C.H. Berendt hizo una copia del Chumayel, y Brinton fue el primero, en 1882, de traducir parte del manuscrito; Gordon, en 1913, presentara una edicin facsimilar con introduccin. Pero la primera traduccin completa se public en castellano: obra de Mediz Bolio, se edita en Costa Rica el ao 1930. Posteriormente Roys presenta una traduccin al ingls, en 1933. Su contenido hace referencia a la historia, cronologa, profecas, dibujos de signos de los das, y la rueda de Katn. Una parte del manuscrito tiene el nombre de Yucalpeten, refirindose a Yucatn. Barrera Vsquez, en 1948, nos da una versin castellana de La Crnica Matichu (Man-Tizimn-Chumayel), de la Primera y Segunda Rueda Proftica de una dobez de katunes, de cinco profecas, de una jaculatoria a los Ah Kines; adems, la parte correspondiente al Lenguaje de Zuyua y su significado, y el episodio del alzamiento de don Martnez y Sal. Existe tambin una versin parcial, al casellano, hecha por Demetrio Sodi, en 1964, que nos presenta tres textos de este manuscrito: Cmo naci el Uinal, El Principio de los Itzaes, y Los Dzules. Mundo S. Edmonson publica, en 1986, una edicin de este libro bajo el ttulo Heaven Born Merida and Itza Destiny; de este mismo ao es la edicin espaola de Miguel Rivera Dorado, en donde el autor reconoce las dificultades del Chumayel debido al uso de un lenguaje cargado de referencias esotricas.

    Chilam Balam de Man. Con el nombre de Cdice Prezconocemos a un conjunto de fragmentos de los libros de Man y de Ixil, y documentos de tierras de Sotuta. Tiene cerca de 200 pginas, y "hay varias fechas en los textos, indicando el momento en que fueron hechos los traslados o anotaciones correspondientes a cada una, que abarcan un perodo de 1544 a 1811" (Barrera,1948:20). Llamado tambin Crnica de Man por ser este Chilam el libro principal. Fue Juan Po Prez quin lo compil, en Ticul, entre 1837 y 1838, bajo el ttulo de Principales pocas de la historia antigua de Yucatn. El nombre de Cdice Prez se lo asign el obispo Carrillo y Ancona, en 1870. Se sabe que originalmente fue propiedad de Carlos Pen, y despus pas a manos de una familia Escalaste, de Mrida. En la actualidad estara guardado segn Bolles- en el Museo Nacional de Antropologa e Historia de la Ciudad de Mxico. Lo que s existen con seguridad son varias copias: Po Prez, Berendet, Sols Alcal, y una que realiz Ral Cmara, en 1936, y que se encuentra en el Peabody Museum de la Universidad de Harvard. J.L. Stephens public una traduccin de la Crnica I, en 1843, al ingls, y desde entonces han ido apareciendo mltiples ediciones: Valentini, B. de Bourbourg (al francs), Brinton, Raynaud, Seler, Cherency,... En castellano tenemos las de Palma y Palma de 1901 y la de Martnez Hernndez de 1909. Hay una traduccin libre hecha por el Dr. Ermilo Sols Alcal en 1926 y publicada en Mrida en 1949. Existe un interesante estudio de Roys, del ao 1949, titulado Guide to the Codex Perez. El manuscrito nos da un resumen de la historia de los mayas a partir de los tiempos en que stos se extendieron desde el sur para viajar hacia las tierras bajas del norte, y hasta la llegada de los espaoles. Libro proftico, en donde los antiguos sacerdotes hacen sus predicciones, y se explican los mtodos de cmputo del calendario maya. Barrera Vsquez seala que el "manuscrito no es copia hecha por indgenas mayas"; de este mismo autor es la versin castellana de la Rueda Proftica de los aos de una Katn 5 Ahau. Se encuentra en el libro de Man el cuento de la "princesa Teodora" de Las mil y una noches, copiado de algn almanaque espaol. Sodi, en 1964, publica una versin castellana de la Palabra de Chilam Balam, sacerdote de Man. Apareci, en 1979, una traduccin en ingls: The Codex Prez and The Book of Chilam Balam of Man, obra de Eugene R. Craine y Raginald C. Reindrop. Esta edicin, con abundantes notas, est basada en la versin de Sols Alcal.

    Chilam Balam de Tizimn. Este manuscrito es un libro de slo 54 pginas. Su contenido es esencialmente histrico y cronolgico, aunque contiene algunas profecas. Procede de Tizimn, probablemente de los siglos XVI o XVII. Fue hallado por el prroco de ese lugar Manuel Luciano Prez, quien lo don al obispo Carrillo y Ancona, en 1870. El manuscrito original se encuentra en la Biblioteca del Museo Nacional de Antropologa e Historia, en el Distrito Federal. "El Chilam Balam de Tizimn forma parte, con el de Chumayel y el Cdice Prez, el grupo ms importante de cdices poscortesianos, no solamente por su material histrico, sino tambin por su material religioso pagano" (Barrera,1948:32). Las primeras copias del original, al parecer, fueron realizadas por Gates, Maler y por Berendt, a fines del siglo XIX. Brinton, en 1882, present una traduccin de las partes cronolgicas. Tambin Raynaud intent una nueva traduccin en el ao 1891. Martnez Hernndez, en 1909, publica una traduccin al castellano del texto de las crnicas de este manuscrito, junto con las de Man, Chumayel y Chicxulub. Roys, en 1949, estudia las profecas de este libro, y Barrera Vsquez, en el ao 1948, ofrece una versin de la Rueda Proftica de los aos de un Katn 5 Ahau, y lo que l llama Crnica Matichu. La primera traduccin completa del manuscrito es obra de Maud W. Makemson, quien con el ttulo de The Book of the Jaguar Priest, la public en 1951. Moiss Romero, mayista yucateco, nos presenta un interesante estudio, en 1980, de los textos calendricos de este Chilam. En 1982 Munro S. Edmonson publica The Ancient Future of the Itza. The Book of Chilam Balam of Tizimn; del hecho de que el autor haya ordenado el material original con el propsito de darle un desarrollo histrico lineal, y no cclico, al patrn de pensamiento maya, Villa Rojas deduce que la aceptacin de este experimento deber "requerir cotejo meticuloso con lo dicho en las otras 'cuentas de los Katunes', as como en lo asentado en la 'Relaciones' y otras fuentes clsicas de la historia de Yucatn" (1984:3(MS)). En el Tercer Congreso Internacional de Mayistas (Chetumal,1995), Ma. Isabel Lpez Rosas (UNAM) present el trabajo "Metodologas para la traduccin de un texto maya colonial: El Chilam Balam de Tizimn".

    Chilam Balam de Kaua. Es un libro de 282 pginas, lo que convierte a este Chilam en el ms voluminoso. Puede datarse en los ltimos aos del siglo XVIII. En l aparecen los signos de los das, la Rueda de Katunes, una tabla de multiplicar y recetas mdicas; una parte est dedicada a la cronologa. Este libro resiente muchsimo la influencias de los Repertorios espaoles, pero Barrera Vsquez opina que "An entre los pasajes dedicados a la astrologa europea que han sido traducidos al maya, encontramos ciertas variaciones del modelo europeo que son mayas en su concepcin. Asimismo, estos tratados sobre el conocimiento europeo importado, constituyen un puente, un medio para el entendimiento de aquellos pasajes excesivamente difciles del Chumayel, en los cuales aparecen las astrologas europea y maya y las religiones cristianas y nativa, a primera vista mezcladas sin esperanza para poderlas discenir. Adems de esto, el valor lingstico del Kaua, con su estenso vocabulario relativo a materia astrolgica, difcilmente puede ser pasado por alto" (1948:34). Tozzer haba sealado que probablemente se trata de Chilam Balam de Hocab. Fue de la biblioteca del obispo Carrillo y Ancona, y estuvo en la Biblioteca Cepeda, de Mrida; pero actualmente se desconoce su paradero. Existen copias parciales en la W. Gates Collection de Nueva York y en la biblioteca de la Universidad de Princeton, entre otras. En 1931, Roys, quien haba transcrito el manuscrito en 1929, tradujo algunas de las recetas mdicas. Barrera Vsquez realiz un estudio de El Pronstico de los 20 signos del Tzolkn segn el libro de Kaua y Man, en 1943. No ha sido traducido ni publicado en su totalidad. Contiene, al igual que el Chilam Balam de Man, la historia de la "princesa Teodora".

    Chilam Balam de Ixil. Manuscrito de 86 pginas que estuvo incluido en el mismo legajo que el libro de Tizimn; Barrera Vsquez lo identific en el ao 1935. Po Prez lo copi, en Ticul, alrededor de 1837; este autor menciona su origen en el pueblo de Ixil, de ah su nombre. En la segunda pgina aparece la fecha del ao 1701, pero pudiera ser un libro ms antiguo. Contiene un recetario mdico y un documento calendrico; es parcialmente valioso como evidencia de la aculturacin de la lengua maya en el siglo XVIII. J. Po Prez nos lo describe de la siguiente manera: "Las ruedas son copiadas de un cuaderno viejo hallado en el pueblo de Ixil con un fragmento de almanaque por el mismo estilo que los anteriores (Chilam Balam de Man,F.L.) y las predicciones de los meses igualmente semejantes a las primeras copiadas en este libro, un recetario en lengua maya de yerbas del pas, y una traducciones sacadas de la Biblia sobre la creacin del mundo e historia de Abraham" (Barrera,1948:32). El manuscrito se encuentra en la biblioteca del Museo Nacional de Antropologa e Historia de la Ciudad de Mxico. Tambien hay copia de Berendt y de Gates; una copia del manuscrito con traduccin de la parte mdica hecha por Barrera Vsquez, y copias fotostticas en la biblioteca de la Universidad de Harvard.

    Chilam Balam de Tekax. Este manuscrito es un libro de 28 pginas; Gates (1924) y Bolles (1978) considera que tiene 36 pginas. Su autor es desconocido, y en el original la fecha 13 de abril de 1832 aparece al final del manuscrito. Es este documento valioso porque "quien lo escribi haba logrado la proeza de seguirle la pista a los das del Tzolkn y pudo anotar correctamente los signos correspondientes a cada uno de los das del ao 1834"... Incluye adems materia mdica y astrolgica; este Chilam es un antecedente claro del Chilam Balam de Nah, en cuya primera parte est incluido el de Tekax. El original fue localizado en el Archivo Histrico del Instituto Nacional de Antropologa e Historia. Tenemos una reproduccin realizada, en 1981, por el Grupo Dzbil.

    Chilam Balam de Nah. Es este manuscrito de 64 pginas. En l puede encontrarse valiosa informacin mdica y astrolgica, proveniente de algn almanaque espaol y de los conocimientos de medicina nativa de los autores del Chilam. La primera parte (pags. 4 a la 30) es copia del de Tekax. La segunda parte es el Libro de las curaciones, un recetario mdico. "La pervivencia de una variada herbolaria y de prcticas ancestrales en el medio rural yucateco (mediados del siglo XIX) puede proporcionar a los investigadores algunos indicios de lo que pueden haber sido las tradiciones mdicas de los antiguos mayas". Aparece luego una parte llena de intencin esotrica, a la que sigue una adicin de nuevos remedios mdicos. El manuscrito termina con un registro de los nacimientos y muertes de la familia Nah, datados a finales del siglo XIX. El documento original procede de Teabo. Al contrario de los otros Chilam ste no recibi el nombre de su lugar de origen, sino el de sus autores: Jos Ma. Y Secundino Nah. As lo llam Gates, y de hecho este nombre evita confundirlo con el Cuaderno de Teabo, que es un recetario. El material mdico de este Chilam fue traducido por Roys, en 1931. En el ao 1981 se hizo una reproduccin facsimilar, con su transcripcin, y con su traduccin al castellano. La edicin del Grupo Dzbil nos informa que este manuscrito en la actualidad se halla en la Universidad de Princeton.

    Chilam Balam de Tusik. Es un cuaderno de slo 29 pginas. Contiene algunos textos semejantes al Chumayel; "result contener una versin del antiguo interrogatorio a que se someta peridicamente a los jefes y mienbros de la nobleza para definir la calidad de su linaje" (Villa,1984:2(MS)), y esto ha servido para cotejar la nica copia que exista, en el Chilam Balam de Chumayel, del famoso Lenguaje de Zuyua. El manuscrito de Tusik procede del pueblo de Seor; el escriba y sacerdote de este lugar, Yum "Pol" Itz se lo mostr al maestro Villa Rojas en 1936, en Tusik. Entonces se sac una copia, pero el original fue robado en los aos sesenta; al parecer, no ha sido publicado. El manuscrito es copia hecha en 1875, aunque est fechado a principios del siglo XVII; algunas anotaciones posteriores demuestran que a este Chilam se le agreg informacin inclusive en el siglo XX. Villa Rojas, en su obra Los elegidos de Dios (1978:216), hace referencia a este manuscrito, y Jorge M. Cocom Pech tiene previsto un estudio y traduccin de este Chilam.

    Chilam Balam de Chan Cah. El manuscrito original consta de 128 pginas, y guarda semejanzas con el de Tekax y el de Nah. En cuanto a su contenido puede observarse que "utiliza la traduccin libre de un almanaque astrolgico espaol de la poca, para consignar, a base de intercalaciones ingeniosas y juegos de palabras, mucho de lo que se conservaba en estos tiempos de la tradicin mdica maya y de su cronologa". Incluye el cuento El mercader y la doncella Teodora; y los conocimientos mdicos y astrolgicos de los almanaques espaoles se combinan con las aportaciones nativas de principios del Siglo XVIII. Presenta tambin un calendario maya, pero con bastantes errores. Descubierto en los aos sesenta en Chan Cah, el manuscrito original probablemente data de principios del siglo XIX, lo que lo convierte e un documento muy reciente. El original se encuentra desde 1963 en el Archivo Histrico del Instituto Nacional de Antropologa e Historia, de Mxico. Hay una copia fotogrfica en la Universidad de Pennsylvania, y el Grupo Dzbil, en 1982, edit el Chilam con copia facsimilar, versin maya y versin castellana. Existe un estudio de W. Brito Sansores, El paralelismo entre los Chilames de Kaua y Chan Cah (1982), en donde este autor, presenta la relacin que existe entre estos dos manuscritos en cuanto al "Artificio de los das del Uinal".

    Cdice Calkin. Este manuscrito, tambin llamado Chilam Balam de Calkini o Crnica Calkin, es un libro de slo 30 pginas, pues desde su descubrimiento le faltaron las diez primeras. La fecha ms antigua que aparece en l es de 1579 y la ms reciente de 1821; procede de Calkin. Gustavo Martnez Aloma haba dado una historia del cdice y su paradero hasta 1906, y Barrera Vsquez nos dice que el documento calkiniense fue agregado a partir de 1910 al Chilam Balam de Chumayel y que desde entonces probablemente sigui los pasos de este manuscrito, o si se desglos de l se desconoce su paradero. En 1935 W. Gates public una versin facsimilar del Calkin; la de 1957 fue realizada por el gobierno del Estado de Campeche. Esta edicin corresponde a Barrera Vsquez, con traduccin al castellano y un ndice analtico. Este autor en el Proemio, seala "es un prstino relato, tomado en su conjunto, de la provincia maya de la Canules, cuya capital fue la noble Calkin del Camino Real. Habla del linaje Canul, de la extensin y lmites de su territorio, de episodios de su conquista, de los nombres de sus hombres notables de inmediatamente antes e inmediatamente despus de aqulla". Tsubasa Okoshi, en su anlisis etnohistrico de este texto colonial, dedica un apartado de la Introduccin a las caractersticas literarias, y reconoce: "As pues, es de pensarse que los textos que componen el Cdice de Calkin, si bien en su gran parte fueron escritos en la segunda mitad del siglo XVI en forma de testimonio con el estilo diplomtico espaol, fueron redactados con la regularidad estilstica y rtmica por las lites que encarnaban la tradicin mencionada, y, en algunos casos, los amanuenses copiaron lo que relataban los exgobernadores ancianos, que, por s, tenan su propio ritmo y recursos literarios. Por lo tanto, aunque aparentemente haban cambiado los tipos y frmulas de los documentos de acuerdo con lo que exiga la diplomacia espaola, los gobernantes indgenas siguieron conservando su tradicin prehispnica" (1992:30).

    Hasta aqu los Chilam conocidos, es decir, de los cuales se conserva el manuscrito original o algunas copias posteriores. Coinciden en sealar diversos autores ques e conoce el nombre, slo por referencias, de otros posibles Chilam: Oxkutzcab, Teabo, Peto, Nabul, Tihosuco, Tixcocob, Telchac y Hocab. Pero de ninguno de ellos poseemos datos concretos que nos permitan hablar de su origen o de su contenido; el descubrimiento futuro de algn libro de Chilam Balam, en Yucatn, Estados Unidos o Europa, es pues una empresa abierta. Dentro de la literatura maya peninsular, de la poca colonial, existen tambin otros documentos de gran inters:

    Ritual de los Bacabes. En el mbito yucateco y en contraposicin con los Libros del Judo, escritos mdicos de escaso valor literario, el Ritual es un libro de contenido cultural primordial o casi exclusivamente maya. En l queda expuesto el arte de la curacin por medio de hechizos y conjuros. "Podemos situar segn Arzpalo- el original de este cdice en Numkin, a fines del siglo XVI", a pesar de que los dos ltimos folios del manuscrito estan escritos en el reverso de una bula fechada en 1779. Lleva al final la firma de Joan Canul. Parte del manuscrito fue traducido, al ingls, por Roys en 1965. Ramn Arzpalo realiz la versin castellana directamente del original en lengua maya, acompaada de un interesante estudio lingstico y cultural del material completo. El Ritual consta de 237 pginas, la mayora de ellas contiene conjuros de diversa ndole y unas pocas se ocupan de recetas medicas. La edicin que la UNAM hizo del Ritual de los Bacabes en 1987, constituye la culminacin del esfuerzo metodolgico solicitado ya por Barrera Vsquez para el correcto estudio de los textos coloniales y se convierte en una gua imprescindible a seguir para el mejor conocimiento de la literatura maya. Arzpalo logra conjuntar cmputos estadsticos, glosarios, notas, ndices, traduccin y transcripcin rtmica.

    Cantares de Dzitbalch. Este es un documento encontrado por Barrera Vsquez en Mrida aproximadamente el ao 1942. Este autor lo fech hacia la mitad del siglo XVIII, aunque sin duda es una copia de un documento ms antiguo. Texto potico nico y de suma importancia; estos Cantares fueron publicados por el Instituto Nacional de Antropologa e Historia, de Mxico, en 1965, y en el ao 1980 el Ayuntamiento de Mrida realiz una nueva edicin. Ambas, con introduccin, traduccin al castellano y notas, corresponden a Barrera Vsquez. Constituyen estos 15 Cantares una preciosa ilustracin de la lrica maya. El copista en la Portada, establece que es "El libro de la Danzas / de los hombres antiguos / que era costumbre hacer / aqu en los pueblos (de Yucatn) cuando / aun no llegaban los blancos". Dada su originalidad, dentro de la lrica maya, recurriremos a este documento en otros Ensayos.

    Es posible que se hallen textos de carcter literario en los informes, las crnicas o las relaciones que escribieron los evangelizadores y colonizadores, desde el siglo XVI hasta principios del siglo XIX, pero su localizacin comporta una ardua tarea de investigacin, histrica y paleogrfica; la observacin resulta pertinente ya que, por ejemplo, en el informe que hiciera fray Pedro Marn, a raz de la visita pastoral del obispo Luis de Pia y Mazo al pueblo de Teabo, en 1782, transcribi esta cancin relacionada con la ceremonia Tuti Uah ( Pan para completar la ofrenda):

 

Heti Kulai All, dnde l se entroniz
Heti Chacai
All, dnde llovi
Heti Ikai
All, dnde soplo el viento
Heti Ekai
All, dnde salieron las estrellas
Heti Kinai
All, dnde sali el sol
Heti Halai
All, dnde resucit
Heti Lumai
All, dnde l se reencarn (en la Tierra).

    "La cosmogona es el ms antiguo de los gneros literarios", escribi Paul Valry, y, probablemente ste sea el origen de la literatura antigua y colonial. En el mbito amerindio baste recordar el Popol Vuh, de los K'iche' de Guatemala, el Ayvu Rapita, de los guarans de Paraguay y Brasil, o el Laca Majifijica, de los guatusos de Costa Rica. Entre los mayas, slo la dureza de la piedras y la casualidad han permitido que los jeroglficos se conservaran hasta nuestros das; pero la resistencia que ofrecen muchos signos mantiene en silencio la antigua literatura de los mayas. Es probable tambin como dice Le Clzio en su Introduccin a la edicin francesa de los libros de Chilam Balam, que "Cette criture hiratique aujourd'hui oublie, ne servait conscience des hommes. Cette science n'tait pas faite pour les hommes, ni pour les dieux, mais seulement pour affirmer la suprmatie du temps; les hommes, les dieux taint soumis lordre du temps, et lunivers avait existe avant eux". En esencia la cosmogona, el Tiempo, permeabiliza el mundo mtico de los mayas y hace su literatura difcilmente accesible; el tiempo cclico permite que, frente al hombre histrico, los mayas puedan guardar a lo largo de su tradicin, el carcter optimistas de su cosmologa y de su cultura; aunque ese optimismo, segn Mircea Eliade (1982), se deba limitar "a la conciencia de la normalidad de la catstrofe cclica, a la certeza de que tiene un sentido y, sobre todo, de que jams es definitiva.

    Pero al desconocimiento de los antiguos jeroglficos tambin debemos aadir la incomprensin y sorpresa que nos deparan los textos mayas coloniales, transcritos o escritos con el alfabeto latino. Hermetismo lingstico y cultural solamente desentraable para iniciados que, perteneciendo o conociendo la realidad maya sean, adems, capaces de recurrir a unos procedimientos heursticos que les aproximen al verdadero sentido de las palabras mayas. Desgraciadamente otro aspecto complica este panorama: los textos mayas coloniales (Chilam, Cantares, Crnicas,...) se hallan fuera de la pennsula yucateca y los mayahablantes, sus creadores y verdaderos propietarios, no tienen ninguna posibilidad de acceder a ellos. Debe recordarse que, en general, las distintas versiones modernas (castellano, ingls,...) de los Chilam y otros textos coloniales se alejan demasiado de los manuscritos originales; alejamiento, se argumenta, propiciado por la oscuridad paleogrfica de algunos documentos. Pero, en la actualidad, recurriendo a ciertos avances tecnolgicos, se hace necesario regresar a los manuscritos, pues las distintas versiones de que disponemos (siglo XIX y XX) podemos considerar que han llegado inclusive a alterar de manera sustancial, debido sobre todo a dificultades de tipo lingstico, la forma y el contenido de los textos mayas coloniales. Estas consideraciones pueden apoyarse en el mencionado trabajo que ha realizado Arzpalo con el texto del Ritual de los Bacabes; el autor opina que su anlisis puede servir de fundamento slido para las pesquisas en el campo de la antigua literatura, "lo cual vendra a establecer o a reforzar ciertas hiptesis sobre la hasta ahora enigmtica escritura maya".

    El desconocimiento evidente que todava tenemos de los jeroglficos mayas, a pesar de algunas declaraciones desproporcionadamente optimistas que slo despiertan confusin, no nos permite ni leer ni presentar textos literarios antiguos; tambin es cierto que los textos coloniales conocidos, escritos con el alfabeto latino, tienen un carcter histrico y religioso. Por aadidura, la literatura maya cuenta con escassimos estudios de tipo etnoliterario y etnolingstico; es costumbre dibujar glifos y ms glifos y reproducir los Chilam en diferentes versiones de versiones..., pero por fortuna existe una literatura maya moderna importante (oral, transcrita y escrita). No me refiero a una serie de textos inspirados o traducidos de otras literaturas a la lengua maya; hago referencia, en concreto, al amplio conjunto de textos (verso y prosa) que reflejan indudablemente una tradicin cultural maya milenaria y una gran creatividad potica actual. Se puede advertir, en muchas ocasiones, como el hermetismo de los glifos y de la literatura colonial inundan la literatura maya contempornea, reforzando el valor y la existencia de una "tradicin literaria" antigua que tiene ante s un futuro esperanzador.

    Sucede que los mayas, a travs de los siglos, se han visto obligados a defender sus conocimientos y su cultura frente a violentas invasiones extranjeras (siglos X, XVI, XX). Pero conscientes de la resistencia de los glifos y del lenguaje esotrico de los textos coloniales optaron por la poesa y por el silencio; y ha sido precisamente este "silencio potico" el que ha caracterizado y el que caracteriza a la alterada tradicin literaria en lengua maya-yukateka.



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Profesor-visitante
Unidad de Ciencias Sociales
Centro de Investigaciones Regionales
Universidad Autnoma de Yucatn

* Ligorred Perramon, Francesc. (1997) U mayathanoob ti dzib (Las voces de la escritura). Ensayos y textos de la literatura maya. Ediciones de la Universidad Autnoma de Yucatn.Regresar




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