Hoy es: Jueves, 15 de Noviembre de 2018
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Etnicidad y conurbacin:
Lo maya en Chuburn

Mara Cecilia Lara Cebada.


 

Este trabajo aporta algunos elementos que contribuyen al conocimiento de las formas de articulacin de los mayas yucatecos a la vida urbana y la manera como su insercin a la ciudad ha coadyuvado a la conformacin de una identidad social especfica.

    La alteridad de la sociedad contempornea, donde existen escasas fronteras culturales por la constante interaccin de grupos culturalmente distintos, dificulta la tarea de la definicin de la identidad social, ms an cuando el espacio de trabajo se sita en la ciudad. El presente estudio se realiz en una zona urbana que hasta hace casi 30 aos era considerada como una poblacin indgena rural, cercana a la capital del Estado y ahora se ha convertido en una colonia del norte de la ciudad de Mrida llamada Chuburn, antes conocido como el pueblo de Chuburn de Hidalgo. El anlisis de los cambios que han sufrido las formas de vida de los antiguos pobladores del lugar, as como la interaccin que se da entre stos y el contexto urbano el cual se vieron recientemente incorporados, permite por un lado descubrir algunos componentes importantes en la conformacin de la identidad del grupo estudiado, y por otra parte recuperar lo especfico de la gran diversidad social urbana.

    El tema de la identidad ha sido trabajado por diversos autores nacionales y extranjeros, pero no es objeto de este trabajo discutirlos, sino exponer algunos conceptos que fueron de utilidad para guiar el anlisis.

    Partimos del hecho de que el individuo, posee diversas identidades sociales: familiar, comunal, regional, ocupacional, tnica, clasista, etctera, sin embargo, para ls fines que se persiguen, se utilizar el trmino de identidad cultural, es decir, una identidad social especfica de un grupo de individuos que posee una cultura que lo distingue de otros grupos sociales, como consecuencia de su propio devenir histrico.

    El punto de arranque para conceptualizar este tipo de identidad social, es el concepto que ofrece Lorena Prez Ruiz (1992:65) para la construccin y reelaboracin de las identidades y que de acuerdo con la autora son ... procesos de adscripcin y exclusin mediante los cuales los sujetos sociales crean, seleccionan, desechan o afirman marcas o rasgos de identificacin que son reelaborados simblicamente y que les permiten aglutinarse como unidad en torno a un proyecto determinado.

    El primer elemento a destacar en esta conceptualizacin, es que la construccin o reelaboracin de la identidad es un proceso, no es algo esttico sino cambiante, tiene una dimensin temporal que no es algo esttico sino cambiante, tiene una dimensin temporal que no se debe soslayar. En consecuencia, existe una coincidencia con otros autores que han trabajado el tema como Barth (1976) y Bonfil (1991) en el sentido de que los contenidos culturales que conforman la identidad se transforman, incluso la misma forma de organizacin del grupo puede cambiar de acuerdo a las condiciones histricas en las que se encuentra inserto; lo importante es que se mantengan sus lmites o diferencias culturales significativas en trminos de relaciones sociales.

    Un segundo elemento es el de la adscripcin y exclusin, es decir, el grupo social en cuestin determina qu elementos de la cultura resultan significativos para considerar al individuo como parte del grupo o fuera de l (Barth 1976:16). En el campo de la interaccin social, la autoadscripcin resulta tan importante como la confrontacin con el otro (Meed en Gimnez 1993:25) pues muchas veces, el grupo aflora ms claramente ante la presencia del otro o cuando se siente amenazado por este otro. Un criterio complementario a los anteriores es el de la adscripcin por el otro, ya que si el entramado de las relaciones que se dan entre grupos excluyentes puede ser conceptualizada como una especie de contrato tcito en el que cada grupo conoce las reglas que debe seguir (lo que est permitido o no) en su trato con el otro, la manera como el grupo en cuestin es clasificado y conceptualizado por el otro, es un elemento importante para comprender el fenmeno de la identidad.

    Un tercer elemento a considerar es el fenmeno de la identidad social que nos ocupa, es que las marcas o rasgos de identificacin no se dan en abstracto, sino que constituyen elementos de la cultura que el grupo comparte real o imaginariamente (Bonfil 1991 y Gimnez 1993: 25-26). En este sentido existe una estrecha relacin entre cultura e identidad.

    Por otra parte, se encuentra la expresin simblica de estas marcas o rasgos culturales identitarios, es decir, la identidad es una forma ideolgica de las representaciones colectivas de un grupo referidas a las relaciones al interior del mismo, a la par que las relaciones sociales que le dieron origen (Cardoso de Oliveira 1992: 45-60 y Rendn 1992: 43-44). Esta representacin simblica permite al grupo aglutinarse como unidad y actuar sobre el conjunto de elementos culturales que considera propios y que lo diferencian de los otros (Prez Ruiz 1992: 65).

    La identidad ms recurrente entre los grupos sociales que viven en sociedades complejas como la que nos ocupa, constituyen lo que se conoce como identidad mltiple y en ocasiones toma el cariz de contradictoria, como consecuencia de la diversidad de situaciones sociales que los grupos experimentan. De tal manera es posible encontrar, que en la conformacin de la identidad de un grupo social, confluyen al mismo tiempo toda la gama de procesos identificatorios que experimenta el individuo a lo largo de su vida en su interaccin social, aunque existen procesos identificatorios fundamentales, que permean a los dems y que son los que realmente definen al individuo en la sociedad.

    La confluencia de identidades que en este trabajo interesan, son aquellas que emanan de la posicin que ocupa el grupo en el sistema de clases sociales y en el sistema tnico (Aguado y Portal 1991: 66), posicin que cristaliza por un lado, en un universo cultural que posee y controla el grupo diferencindolo de otros grupos. Esta confluencia se da de manera tan imbricada en el caso que nos ocupa, que resulta muy difcil establecer los lmites entre ellas (Cardoso 1992: 16). Mucho ms si pensamos que las relaciones intertnicas en nuestro pas han estado signadas por un proceso de dominacin y sujecin, en donde los grupos indgenas pasaron a un proceso de dominacin y sujecin, en donde los grupos indgenas pasaron a formar parte de las clases dominadas a raz de la colonizacin europea y la justificacin tnica tuvo un papel importante a nivel ideolgico. En algunos casos, la discriminacin y marginacin que ha sufrido el indgena gener un tipo de identidad estigmatizada (Goffman 1993), sin embargo, no son pocos los grupo tnicos que encuentran espacios importantes para elaborar explicaciones positivas sobre sus diferencias y orientar sus acciones (Molina 1993).

    El material aqu presentado forma parte del proyecto de investigacin La presencia histrica de los mayas en la ciudad de Mrida que recibi apoyo financiero del Seminario de Estudios de la Cultura. Los datos se obtuvieron de una encuesta aplicada en julio y agosto de 1993 a 52 familias antiguas de Chuburn, as como de entrevistas realizadas posteriormente a los antiguos y nuevos habitantes del lugar, con el fin de indagar sobre las variables de la identidad. La seleccin de las familias encuestadas y entrevistadas se realiz basndose en datos proporcionados por informantes clave, quienes identificaron sobre todo a los antiguos pobladores del lugar, por lo que la muestra no tiene caractersticas de probabilidad estadstica. Al mismo tiempo fue de utilidad una parte de la informacin recopilada para la investigacin que realice en Chuburn entre 1987 y 1990 sobre el empleo y la unidad domstica.

 

Chuburn: de pueblo a colonia urbana

A principios del presente siglo, la sociedad maya de la pennsula yucateca se encontraba dividida en tres grandes sectores: los sirvientes de las haciendas en la regin noroeste, los indgenas sublevados en la zona oriente y sur de Yucatn, quienes durante la primera dcada de este siglo quedaron bajo el dominio del gobierno federal y los indios de los pueblos y ranchos (Bracamonte 1994: 147), entre estos ltimos se encontraba la poblacin de Chuburn.

    Pese a que Chuburn se encuentra enclavado en el corazn de la zona henequenera, no sucumbi ante la expansin de la hacienda, mantuvo su categora de pueblo, conservando sus tierras y su propio gobierno, aunque dependiente del de la ciudad de Mrida. Su dependencia de esta ciudad no slo era en trminos poltico administrativos sino econmicos tambin, pues la produccin agrcola de Chuburn tena como mercado principal la ciudad de Mrida. Al mismo tiempo, la economa de la poblacin gir en torno del sistema de la hacienda henequenera, en tanto reserva de mano de obra disponible para las pocas de auge productivo. Sin embargo, la actividad econmica principal de la poblacin la constitua la produccin milpera y hortcola, aunque su economa necesitara complementarse con el jornal recibido en la hacienda.

    De acuerdo con Baos (1989: 96-97), el reparto de tierras incultas que se dio en la dcada de 1920 en la zona henequenera, revitaliz la vida comunitaria de los pueblos en torno al cultivo de la milpa de autoconsumo, lo que los hizo depender menos de la hacienda y algunos de estos pueblos fueron convirtindose en pequeos centros de consumo para los peones que vivan en las haciendas. Las entrevistas realizadas en Chuburn a algunas personas que vivieron en esta poca como campesinos libres, refieren su liga estrecha con la tierra a travs del cultivo del maz de temporal y otros productos asociados, as como las representaciones ideolgicas de esta prctica productiva que se concretaban en ceremonias y creencias asociadas a dicha actividad econmica; lo que entonces aconteca en Chuburn era muy semejante a lo que podemos encontrar ahora en las comunidades milperas del oriente y sur de Yucatn.

    Sin embargo, el reparto de tierras cultivadas de henequn que se llev a cabo a mediados de la dcada de los 30, transform la configuracin de los pueblos, en donde la organizacin ejidal se sobrepuso y domin la organizacin comunitaria (Baos 1989: 144-145), a tal punto que el ejido y las actividades asociadas a l, adems de constituirse en un factor decisivo en la economa de los pueblos, permearon todos los mbitos de la vida social de estos pueblos. La resolucin presidencial para la dotacin de tierras cultivadas de henequn al pueblo de Chuburn se da en 1936 y 1937, Chuburn es uno de los primeros ejidos a los que el Banco de Crdito Ejidal hace entrega de las utilidades obtenidas como beneficiarios del crdito de esa institucin en una ceremonia que formaba parte de la promocin del ejido henequenero como proyecto exitoso (Baos 1990: 408-409). No obstante la preeminencia del ejido sobre el pueblo, en Chuburn los ejidatarios continuaron ligados a la cultura del maz a travs del cultivo de la milpa, hasta que el paulatino empobrecimiento de las tierras y el creciente aumento de poblacin llev a que la produccin milpera tuviera un papel cada vez menos importante en la economa familiar. Resulta difcil precisar la fecha en que esto sucedi, pero Baos (1989: 146-147) dice que a partir de 1955 el nmero de ejidatarios henequeneros creci constantemente hasta alcanzar en 1977 su punto lgido. En buena parte explica el incremento de la cantidad de ejidatarios henequeneros con la decadencia de la agricultura milpera de los pueblos, cuyos habitantes se vuelcan a la actividad henequenera para salir de la crisis.

    El caso de Chuburn es un tanto diferente al de la mayor parte de los pueblos henequeneros, debido a su cercana con la ciudad de Mrida. El acelerado proceso de expansin espacial de la ciudad de Mrida hacia tierras ejidales y terrenos con la proliferacin de los fraccionamientos de inters social, afect a la poblacin de Chuburn que de pronto encontr su espacio fsico, econmico y social prcticamente invadido por la vivienda urbana.

    En otras palabras, la crisis de la produccin de la zona henequenera que comienza a mediados de la dcada de los 50, coincide con la especulacin de terrenos ejidales, por lo que es probable que entre la poblacin estudiada, el cultivo de la milpa no haya llegado a ser tan marginal antes de que esta poblacin se incorporara al mercado de trabajo urbano, como lleg a serlo para la mayora de las poblaciones henequeneras. Los datos de las entrevistas corroboran la persistencia de la produccin milpera y hortcola para estas fechas aunque siempre como una actividad complementaria a la produccin henequenera.

    La especulacin de terrenos que caracteriz la incorporacin de Chuburn a la mancha urbana se explica en parte, porque Chuburn se ubica al norte de la ciudad, zona de residencia privilegiada de los estratos medios y altos de la sociedad meridana, convirtindola en un lugar atractivo para la construccin de fraccionamientos destinados a viviendas de la clase media urbana y algunas residencias, provocando con ello grandes transformaciones de ndole econmica, poltica, cultural y espacial, que afectaron a sus habitantes originarios. Es decir, los habitantes del pueblo de Chuburn conformaban una poblacin indgena rural que al ser absorbidos por la vida urbana pasaron a formar parte de la clase trabajadora citadina. Actualmente Chuburn es una colonia de la ciudad de Mrida, donde se localizan predominantemente viviendas de la clase media urbana, pero hasta hace algunas dcadas, Chuburn de Hidalgo era un pueblo perteneciente al municipio de Mrida.

    Como consecuencia de la incorporacin de Chuburn a la ciudad, actualmente conviven en el lugar dos grupos social y culturalmente distintos: el de los nuevos pobladores constituido por un sector de la clase media urbana cuya formas de vida han trastocado la vida cotidiana de quienes integran el otro grupo, los habitantes antiguos del lugar. Este ltimo grupo se encuentra conformado por ex-campesinos para incorporarse a los sectores menos dinmicos del mercado de trabajo urbano. La llegada de los nuevos pobladores al lugar arrastr consigo gran cantidad de comercios y servicios urbanos destinados a su propio consumo y que a los habitantes antiguos del lugar les eran totalmente ajenos. As, ahora es posible encontrar mayor nmero de calles pavimentadas y gran cantidad de trnsito en las principales, en la plaza de la poblacin hay un supermercado y un centro comercial, y a lo largo de las calles de mayor circulacin una cantidad considerable de establecimientos como videoclubes, un banco, talleres de reparacin automotriz, cocinas econmicas, pasteleras y hasta una empresa que expende aparatos de clima artificial. Consecuentemente, el entorno espacial se ha transformado en algo extrnseco a la poblacin antigua del lugar.

    Pero no todo ha cambiado, el centro de Chuburn an conserva su traza original y algunos elementos que nos hablan de ese pasado reciente. en el centro de lo que fue el pueblo se observan la iglesia, el mercado y la oficina del registro civil, a unas calles al norte del centro se encuentra el local de la sociedad ejidal y hacia el sur el cementerio, pero sobre todo, ah estn los antiguo pobladores del lugar, que difcilmente han logrado asimilar algunas de las rpidas transformaciones que ha sufrido su entorno, ellos constituyen la presencia viva de lo que el pueblo indgena de Chuburn cuyas formas de vida son muy distintas a las de los nuevos habitantes quienes ostentan un estilo de vida urbano occidental.

    A pesar de las transformaciones, los antiguos pobladores de Chuburn no fueron totalmente expulsados del lugar, aunque s ocupan un lugar marginal en el espacio que comparten como lo muestra la existencia de mltiples fraccionamientos con calles privadas y de residencias amuralladas. La poblacin estudiada, ante la demanda y especulacin de terrenos ejidales perdi su actividad econmica tradicional ligada al cultivo de la tierra, lo que acarre graves consecuencias en la economa familiar. Una de las alternativas a la que recurrieron las familias antiguas ha sido vender una parte o la totalidad del terreno en el que se encuentra su vivienda, ya que el tipo de poblamiento del Chuburn antiguo era el caracterstico a la sociedad maya yucateca: una gran solar en el que la vivienda ocupa un espacio pequeo, quedando la mayor parte para la siembra de rboles frutales y hortalizas, la cra de animales domsticos, desecho y quema de basura y la eliminacin de excretas.

    Otras familias en cambio, quienes quiz tienen necesidades econmicas ms apremiantes, estn vendiendo la totalidad de su terreno, pero por lo general, no se van a vivir a otra colonia, sino que ocupan los terrenos no urbanizados del ejido de Chuburn, situados en la periferia del rea residencial. Estos colonos, al construir sus viviendas en las zonas carentes de servicios, inician la urbanizacin en estas reas, organizndose para demandar a las autoridades municipales los servicios indispensables.

    En consecuencia, tanto el espacio comunitario como el residencial ha sido redefinido. Sin embargo es fuerte el arraigo al lugar de origen que tienen las familias que han podido permanecer ah, muchas veces a pesar de las necesidades econmicas que requiere afrontar el ncleo familiar y de las tentadoras ofertas que reciben por sus predios. Al mismo tiempo, las relaciones que se dan al interior de la familia y dentro del grupo de pobladores antiguos, han encontrado resquicios en este espacio para resistir en esencia a la accin de la urbanizacin, ya sea apropindose de algunos elementos innovadores o bien reorientado otros, pero siempre observando se especificidad cultural.

 

Actividad econmica e identidad social

Otro de los mbitos grandemente afectados por la expansin de la ciudad, ha sido el de la economa. Antes de que su territorio se incorporara a Mrida, los habitantes antiguos de Chuburn laboraban en su mayora en actividades relacionadas con el cultivo y explotacin del henequn, junto con el cultivo de la milpa y hortalizas, o bien desempeaban otro tipo de empleos en el comercio, servicios y manufactura, pero siempre dentro de los lmites de la poblacin. Era relativamente poca la poblacin que viajaba a Mrida para obtener su sustento y en los casos en los que esto suceda, se trataba de personas que acudan a la capital del Estado a ofrecer sus productos agropecuarios en venta. Tales artculos se producan en ocasiones en pequeas parcelas o provenan de la economa de traspatio del propio solar domstico. El ncleo familiar constitua el centro de organizacin de los recursos para la produccin y el consumo.

    Entre las dcadas de los 40 y los 60, la poblacin de Chuburn constituy parte de un sector de la etnia maya yucateca que fue conformndose a raz de la implantacin de la hacienda henequenera en la regin noroeste y de la insurreccin indgena en la del oriente de la pennsula, que como los otros grupos de la etnia se conform con caractersticas particulares producto de su propio devenir histrico.

    Antes del reparto agrario cardenista, la poblacin de Chuburn se dedicaba al cultivo de la milpa y de hortalizas, aunque para complementar su economa, algunos integrantes de la familia se contrataban eventualmente en las haciendas cercanas como peones libres. Constituy junto con otros pueblos situados e las cercanas de la hacienda henequenera una gran reserva de mano de obra disponible en el momento en el que el capital la requera. De tal manera la contratacin de esta poblacin como pen libre en la hacienda estaba en funcin de las necesidades de esta ltima y no tanto de los requerimientos de la economa domstica campesina; as en perodos de auge la hacienda demandaba de ms mano de obra, misma que era expulsada en perodos de crisis. Para tener una idea de la gran reserva de mano de obra que la hacienda dispona en los pueblos, se ha estimado que representaba aproximadamente el 40% de la fuerza de trabajo que se empleaba en las haciendas (Baos 1989: 96).

    En otras palabras, los habitantes de Chuburn al igual que los de los pueblos mencionados, podan ser considerados como campesinos pues permanecan ligados a la tierra, conservaban el control de la produccin y la cultura campesina maya y basaban su produccin en el trabajo familiar y de la milpa. Sin embargo, su economa dependa en parte del jornal obtenido en las haciendas, lo que los diferenci del campesino clsico. No obstante, constituyeron una categora distinta tanto de la de jornaleros agrcolas cuya subsistencia dependa exclusivamente del salario, como de la de peones acasillados de las haciendas cuya economa se encontraba supeditada exclusivamente a la hacienda y cuya sujecin al hacendado era casi indisoluble. (Baos 1989: 61-66).

    Otro elemento que diferenciaba a los peones libres de los acasillados era la relativa libertad de que gozaban para contratarse en una u otra hacienda. Los datos de campo refieren una alta movilidad entre este tipo de trabajadores e incluso se puede hablar de la implementacin de ciertos patrones estratgicos que regulaban esta rotacin. As, el trabajador que recin se incorporaba a este tipo de trabajo, sola ofrecer sus servicios en aquellas haciendas donde su padre o algn familiar trabajaba, pues le garantizaba de alguna manera su contratacin, al mismo tiempo que la cercana de personas allegadas le permita compenetrarse con mayor facilidad al proceso y disciplina que el trabajo requera. Sin embargo, a medida de que el trabajador adquira experiencia, poda aventurarse a buscar empleo en otras haciendas, pero siempre elega aquellas que eran conocidas por algn familiar o amigo en las que poda encontrar castigos menos duros o mejor paga para sus trabajadores y por supuesto, sin alejarse mucho de su poblacin de origen, pues siempre tena que pernoctar en ella.

    En Yucatn, en 1937 se realiza por iniciativa del entonces presidente de la Repblica Lzaro Crdenas, de manera real la reforma agraria, por medio de la cual se afectaron las tierras de todas las haciendas henequeneras y se dot tanto a los peones acasillados como a los campesinos libres de tierras, entre ellos a los del pueblo de Chuburn, transformndose as en ejidatarios sujetos de crdito. En la zona henequenera el ejido fue de tipo colectivo por resolucin presidencial.

    Sin embargo, el sistema ejidal comunitario que se instaur en Yucatn, se alejo de la imagen abstracta del campesino manejada por el agrarismo oficial pues transform al campesino en un ejidatario sujeto a la tutora del Estado. Casi de manera paralela al reparto de tierras se hizo evidente la falta de direccin tcnica y administrativa que requera el ejido colectivo, por lo que los hacendados crearon una organizacin para agrupar a los productores privados y ejidales, que estara bajo la direccin del gobernador del Estado, con lo que se cancel la va autogestiva de los ejidatarios, crendose un ejidatario cuyos ingresos dependieron del crdito y de la burocracia estatal ante quienes tenan que gestionar un pago que se fij con base en el trabajo (jornadas) y no en la productividad. Su situacin no se modific, cuando en 1955 desapareci esta organizacin y el ejidatario henequenero qued directamente sujeto a la burocracia del banco, pues no se dio ningn paso para favorecer la autogestin ejidal, sino todo lo contrario. Es necesario apuntar que en la economa del ejidatario henequenero la milpa represent un papel importante como complemento a sus ingresos (Baos 1990: 406-412).

    Ante tales circunstancias, los ejidatarios no han permanecido pasivos, ha habido algunos brotes en demanda de autonoma que no obstante haber sido reprimidos, muchas veces han propiciado que las autoridades modifiquen su postura autoritaria respecto a los ejidatarios, a pesar del control poltico que el Estado ejerci de forma centralizada desde que se di el reparto agrario (Baos 1990: 412-421).

    De la informacin de campo se desprende que muchos de los campesinos de Chuburn no estaban familiarizados con el cultivo del henequn al recibir su dotacin ejidal, pero su participacin activa en la demanda y toma de tierras -sobre todo las cultivadas- fue un factor que influy para que este grupo generacional se cohesionara en torno de la tarea de sacar adelante la produccin henequenera, por dura que sta les pareciera. En cambio, entre las generaciones que no vivieron estos acontecimientos, se puede notar un sentimiento de rechazo al trabajo que tenan que desarrollar en el ejido. Algunos lo consideraban tan pesado que aprovechaban cualquier oportunidad ya sea para mal hacer sus tareas o concretarse al trabajo mnimo para que vieran que cumpla e incluso a abandonarlo aunque fuera de manera temporal. Su sujecin al Estado y a la burocracia coadyuvaba a hacer ms insoportable su trabajo y a fomentar el sentimiento de estar trabajando para un patrn y no para ellos mismos, a diferencia de los de la primera generacin.

    As el ejidatario henequenero devino en un tipo de campesino que al no haber abandonado el trabajo de la milpa y de hortalizas a nivel familiar se encontraba ligado a una situacin campesina, pero cuya forma de sujecin al estado le haca actuar y pensar en cierto sentido como trabajador agrcola. Aunado a esto, tuvo que incorporarse al mercado de trabajo como asalariado del rea rural en un primer momento y posteriormente al de las ciudades.

    Esta situacin tan compleja del campesino henequenero se ha reflejado en el mbito de la cultura y de la identidad, pues aunque una parte de su cultura y las relaciones que se dan entre ellos y los representantes de la sociedad occidental, los identifican como los mayas de otras partes del Estado, sin embargo, su poco arraigo al cultivo de la milpa, su experiencia como trabajadores del henequn y el carcter de su sujecin primero a las haciendas y despus al Estado, han modificado tanto su cultura como su cosmovisin. En consecuencia aunque en trminos generales se sienten parte de la etnia maya, saben que forman un grupo diferenciado.

    Actualmente la poblacin antigua a Chuburn, ha abandonado la actividad agropecuaria debido en parte a la especulacin de los terrenos del ejido. Las tierras del ejido de Chuburn rodeaban prcticamente a la ciudad de Mrida y la expansin urbana se llev a cabo a costa del principal medio de subsistencia de la poblacin indgena de Chuburn. Aunado a ello, la crisis henequenera que inici en la segunda mitad del presente siglo, coadyuv al abandono paulatino de esta actividad. Ante esta situacin, la poblacin campesina de Chuburn se vio en la necesidad de buscar acomodo en el mercado de trabajo de la ciudad de Mrida.

    Como consecuencia de las transformaciones que sufri la actividad econmica de la poblacin estudiada, la estructura organizativa que agrupaba a los residentes del antes pueblo de Chuburn tambin ha sio transformada. Aunque el pueblo de Chuburn cont con representantes de las autoridades municipales, la organizacin ejidal logr penetrar todas las esferas de la sociedad, no slo se eriga como la organizacin preeminente en las esferas econmica, poltica y social del poblado, sino que se constituy en un rgano de expresin de la identidad del grupo, en tanto se aglutinaba los intereses de la poblacin como campesinos ejidatarios mayas y era el portavoz de sus demandas ante la sociedad nacional.

    Actualmente, como consecuencia del trastocamiento de las formas de tenencia de la tierra, esta organizacin ha perdido la importancia que tena, pero no ha desaparecido. Concretamente, esta organizacin an subsiste en funcin de varios tipos de actividades que lleva a cabo. Se encarga de administrar un negocio de extraccin de materiales para construccin que incluye una quebradora de piedras que el ejido adquiri hace ms de quince aos, el cual proporciona empleo a algunos de los que fueron ejidatarios, entre 15 y 20 personas.

    Adems y quiz la funcin ms importante que cumple esta organizacin en cuanto aglutinadora del grupo de antiguos pobladores del lugar, es que a travs de ella los ex-ejidatarios tramitan el pago atrasado de las tierras del ejido de Chuburn que les expropi el Estado en aras del crecimiento espacial de la ciudad de Mrida, entre los que estn los terrenos donde se construyeron el aeropuerto, la ciudad industrial, el Instituto Tecnolgico de Mrida, la Escuela Normal, la Escuela de Psicologa de la UADY, as como terrenos destinados a diferentes dependencias gubernamentales y a la regularizacin de tenencia de la tierra, entre los que se encuentran los que ocupan las viviendas de los nuevos habitantes del lugar y buena parte de los locales de las empresas, comercios y servicios que la poblacin urbana ha establecido en el lugar. Las expropiaciones de las que fue objeto el ejido de Chuburn comenzaron a darse desde fines de la dcada de los aos 50 y se intensificaron a partir de los 70. En estos ltimos veinte aos los ex-ejidatarios, por gestiones que realiza la directiva de esta organizacin han estado percibiendo por partidas un poco de lo que el Estado les debe por la expropiacin y este adeudo ha permitido en parte la existencia de una organizacin ejidal cuando realmente ya no existen campesinos ni el ejido. De tal manera, eligen a sus representantes cada ao, se renen en asambleas y los presionan para que se entreguen los pagos. Tanto los integrantes de la organizacin como las familias entrevistadas, opinan que si esta organizacin desapareciera, perderan una va importante para hacerse escuchar ante el resto de la sociedad.

    En la presente dcada, cuando se decretaron las reformas sobre la tenencia de la tierra a nivel nacional y en el estado de Yucatn se liquid a los ejidatarios henequeneros, los representantes de los ejidatarios de Chuburn hicieron largas antesalas y trmites para que se les incluyera en la liquidacin sin resultados satisfactorios pues desde hace algunos aos que las tierras del ejido no eran trabajadas. Sin embargo, los antiguos ejidatarios del lugar tuvieron largas reuniones de discusin con sus representantes argumentando a favor de que se les tomar en cuenta para que acudieran a una y otra instancia hasta agotarlas. An ahora ste es un tema de pltica muy recurrido entre los antiguos pobladores de Chuburn, ya que en cada familia hay uno o varios afectados y todos manifiestan su inconformidad antes estos hechos. Protestas similares se han dado recientemente a travs de la organizacin ejidal con motivo de la especulacin de terrenos del ejido de Chuburn en el norte de la ciudad y aledaos a una de las ms importantes plazas comerciales de Mrida, en otras palabras, la lucha mtica por la tierra legitima esta organizacin y es uno de los ejes sobre los que descansa la identidad grupal.

    En cuanto a las actividades econmicas que actualmente desempean los antiguos pobladores de Chuburn, stas se encuentran insertas en los sectores del mercado de trabajo urbano menos dinmicos, es decir, los que absorben mano de obra joven, poco calificada y sin la tradicin y disciplina que requiere el trabajo de tipo urbano. Aunque la mayora de la poblacin se contrata como asalariado, las ramas econmicas que captan al contingente ms numeroso de la poblacin del lugar son la de la industria de la construccin y los servicios, en especial los servicios domsticos. Tambin hay un nmero relativamente importante de trabajadores por cuenta propia entre los que predominan los vendedores de todo tipo con establecimiento o sin l. Dentro de este ltimo grupo destaca la presencia de gran nmero de personas que se dedican a la venta al menudeo en su propio domicilio. Se encontr otro grupo de trabajadores que se emplea como ayudante de algn miembro de la familia, ya sea percibiendo algo a cambio o no. Cuando existe retribucin, sta es en especie o en cantidades y periodicidad irregular. Hay tambin algunas personas que se dedican a la agricultura como actividad principal y tambin es posible encontrar a algunos especialistas en medicina tradicional como sobadores y yerbateros que atienden al grupo de pobladores antiguos de Chuburn.

    Adems, todas las familias encuestadas declararon practicar algn tipo de economa domstica en el solar de su vivienda, ya sea cultivo de rboles frutales, hortalizas y plantas medicinales o bien, la cra de aves de corral y cerdos; ms de la mitad de las familias combina todos los tipos de actividad. La mayor parte de los productos de esta economa est destinada al consumo familiar cotidiano y ritual, pero puede comercializarse en caso de necesidad. Esta es una actividad en la que participan por lo general todos los miembros de la familia, pero es la madre la encargada de repartir el trabajo y de decidir el destino del producto.

    La familia sigue constituyendo la base de la organizacin de los recursos para la obtencin de ingresos y el consumo familiar. La incorporacin del padre de familia a los sectores menos dinmicos del mercado de trabajo redunda en un bajo nivel de ingreso, por lo que la familia requiere de echar mano de toda la fuerza de trabajo disponible para nivelar su economa. Esto implica que el empleo de la madre y de los hijos sea uno de los principales recursos a los que se acude. La familia como unidad social, no es un ente pasivo ante las necesidades del mercado laboral en el que se insertan sus miembros sino que tiene cierta autonoma ya qye cuenta con un margen de decisin respecto a cuntos de sus miembros y cules de ellos se incorporarn al mercado de trabajo en determinados momentos, en base a sus necesidades cambiantes. Una de las tendencias observadas en esta lgica familiar es que el trabajo de la madre, es el ltimo recurso que utiliza la familia para incrementar sus ingresos pues se otorga un alto valor al papel que desempea la mujer en el seo del hogar, mismo que es determinante para la reproduccin econmica y cultural de la familia y el grupo.

    En la encuesta aplicada a las familias antiguas de Chuburn, se encontr que cerca del 40% de ellas son de tipo extenso, es decir, que en la misma vivienda viven y comparten el gasto familiar con la familia nuclear, otros parientes. Adems del tipo de familia extensa antes descrito, es frecuente encontrar en el lugar a varias familias nucleares emparentadas que comparten el solar. La presencia de la familia extensa entre esta poblacin implica la necesidad de consolidar vnculos de solidaridad entre personas ligadas por el parentesco, con el fin de hacerle frente a las adversidades. Los parientes que se agregan al ncleo familiar contribuyen con ingresos o con trabajo domstico a la economa del hogar y la mayor parte de las veces la adicin de stos conlleva relaciones de reciprocidad, es decir, se beneficia tanto la familia receptora como los parientes o familias recibidos. El segundo caso, cuando las familias comparten el solar, se propicia una intensa interaccin social entre las personas emparentadas, y permite que se reproduzcan formas de comportamiento que fomentan la lealtad hacia los miembros de la familia, el respeto a los mayores y ancianos y la reproduccin de los roles familiares y de la cultura. Esto coadyuva a que se fortalezca el papel de la familia como uno de los ejes de la organizacin social de este grupo de poblacin.

    En sntesis, se puede decir que pese a que la agricultura ha dejado de ser la que principal fuente de ingresos para la poblacin antigua de Chuburn, quien ha tenido que incorporarse al mercado de trabajo urbano, es posible hablar de espacios de continuidad en la lgica de la economa de traspatio que se erige como un elemento importante en la economa domstica al ofrecer un cierto margen de seguridad ante lo no previsto. Por otro lado, la familia sigue funcionando como una unidad econmica y social que constituye uno de los principales mbitos donde se da la reproduccin biolgica, social y cultural del grupo; muchas veces se trata de relaciones de parentesco que rebasan a la familia nuclear.

    Es posible que esta continuidad se deba a que su situacin de clase actual sea difcil de percibir, pues su insercin en los sectores menos dinmicos del mercado laboral lleva implcitas determinadas condiciones de trabajo como son: no contar con seguridad laboral, ni con las prestaciones sociales que establece la Ley Federal de Trabajo, estar atenido a salarios que en el mejor de los casos equivalen a un salario mnimo, estar sometido a procesos de trabajo que son muy diferenciados entre s y alejados de los que experimenta la clase trabajadora fabril; para completar esta imagen hay que agregar la existencia de una gran movilidad laboral. Como consecuencia de dicha situacin, se observa entre esta poblacin, gran dispersin, aislamiento y falta de organizacin como clase trabajadora. Estos elementos hacen difcil que el grupo estudiado pueda visualizarse a s mismo como parte de la clase trabajadora urbana, aunque s se identifican con los pobres de la ciudad, pero es ms clara su identificacin con los campesinos de la zona henequenera, aunque ellos hayan dejado de serlo.

    En base a lo revisado en este apartado, se puede decir que aunque de hecho no son campesinos, su pasado campesino reciente y la forma con se expropiaron sus tierra, conlleva a que pervivan intereses de su situacin de clase campesina anterior, entremezclndose tanto con su situacin actual como parte de la clase trabajadora, como con su situacin tnica.

 

Los marcadores tnicos ms visibles

Para algunos grupos de la poblacin del pas como el que ahora nos ocupa resulta difcil establecer una frontera clara entre la cultura rural y urbana; de igual manera, para el caso de Yucatn, es difcil establecer lmites precisos entre la cultura indgena y la campesina, pues la mayor parte de la poblacin rural es indgena maya. Como se ha sealado arriba, el grupo estudiado forma parte de la etnia maya antes que se diera la incorporacin de Chuburn a la mancha urbana, en consecuencia, se consider que la cultura maya deba aportar elementos importantes en la identidad actual de los antiguos pobladores de Chuburn. Aunque lo tnico est de alguna manera presente en todos los aspectos que se abordan en el trabajo, en esta parte del estudio se tomarn los indicadores con los que tradicionalmente la sociedad occidental ha identificado a la poblacin maya y constatar su presencia entre el grupo estudiado. Al mismo tiempo se discutir su vigencia como marcadores tnicos en dicho grupo. Los elementos culturales que se tomaron en consideracin constituyen los signos externos de la etnia y son: el vestido, la lengua, los apellidos y la vivienda. Adems se analizar otra manifestacin cultural que aunque no puede decirse que haya sido utilizada a manera de marcador tnico como en el caso de las anteriores, desde los tiempos de la colonizacin espaola, fue adoptada por las comunidades tnicas del pas como elemento aglutinador y de expresin cultural, se trata de la celebraciones al Santo Patrn del lugar.

    Entre los rasgos culturales de la sociedad indgena, el vestido y la lengua son los que tienden a desaparecer o a ocultarse con mayor rapidez, ya que son los signos ms visibles de la subordinacin. En la encuesta realizada a familias oriundas del lugar, se registr que el 15.9% de los entrevistados usa vestido indgena de manera cotidiana, siendo personas de 50 aos de edad en adelante, tanto del sexo femenino como del masculino. El hecho de que las generaciones jvenes no continen vistiendo a la usanza maya puede ser tomado como indicador de una identidad estigmatizada (Goffman, 1993) en donde el vestido maya, uno de los signos ms evidentes del estigma, es cambiado por el vestido occidental y como estrategia para ser aceptado por la sociedad urbana.

    Otro de los elementos que tradicionalmente se ha tomado como indicador tnico, son los apellidos de la familia, aunque con este indicador es necesario tener cuidado. Por este motivo, antes de analizar los datos es necesario hacer algunas precisiones, para las cuales se requiere tomar en cuenta el papel histrico que jug el apellido para asignarle al individuo un lugar en la estructura social y tnica en diferentes pocas.

    Desde los primeros contactos de los espaoles con los mayas, se comenz a dar el mestizaje biolgico y con ste los indgenas comenzaron a adoptar apellidos espaoles. Para el siglo XIX Hansen (1984: 11-115) menciona varias formas a travs de las cuales el indgena poda tomar un apellido espaol entre las que cita: el matrimonio (poco generalizado despus de las primeras dcadas posteriores a la Conquista), las uniones no legalizadas, la adopcin de nios expsitos (cuantitativamente la ms importante para el mismo siglo) y la adquisicin del apellido del padrino. La propagacin de estas prcticas obedeci a que el apellido maya constitua uno de los principales estigmas que permitan clasificar al individuo como indio y en consecuencia, ubicarlo en la escala ms baja de la estratificacin social, sin importar si el individuo en cuestin contaba con recursos econmicos o posea otras caractersticas, es decir, el cambio de apellido constituy una de las principales formas de movilidad social ascendente para la sociedad maya hasta fines del siglo XIX; aunque en algunos casos el cambio de apellido iba acompaado de la prdida de identidad tnica, por lo general esto no suceda, sobre todo cuando el nio quedaba al cuidado de la madre indgena.

    Hansen menciona que a mediados del siglo XIX, se poda hablar de dos clases sociales: los mestizos y los blancos, haba una tendencia a no mencionar a los indios como parte de los grupos que constituan la estructura social de la poca (1984: 115). Debe recordarse que esto obedeci fundamentalmente a que la Constitucin de Cdiz promulgada en 1812 confera el rango de ciudadano sin diferencias tnicas, a todos los habitantes de la Nueva Espaa, aunque en la prctica no se dio as sino que aun los mestizos quienes anteriormente se distinguan de los indios por poseer apellido espaol, fueron identificados como indios a no blancos por la sociedad dominante, como hasta la fecha se les concibe.

    En consecuencia el apellido no puede considerarse como un indicador que por s mismo pueda ser utilizado para la identificacin del grupo como parte de la etnia maya, ya que dej de serlo desde el siglo pasado, sin embargo esto debe ser matizado, pues en la esfera de la ideologa dominante y en la prctica cotidiana el tener un apellido maya contina considerndose como estigmtico pues las personas que lo ostentan son identificadas como indios o, en el mejor de los casos, con un pasado indio cercano. Por lo tanto, en este trabajo, el apellido de las familias es empleado como un elemento ideolgico que aunado a otros, ofrece indicios sobre la manera como la sociedad dominante percibe al grupo estudiado, en trminos de la etnia maya.

    De los datos surge que la gran mayora de las familias tienen por lo menos un apellido maya (cerca del 80%), en tanto que los que tienen ambos apellidos espaoles constituyen poco ms del 20%.

    Para los nuevos habitantes de Chuburn, el hecho de que los antiguos habitantes del lugar tengan apellido maya, conlleva a su identificacin como indios, y en consecuencia son objeto de discriminacin, siempre y cuando su nivel socioeconmico no sea lo suficientemente elevado como para borrar el estigma o por lo menos pasarlo por alto.

    En relacin con la lengua, result que en ms del 90% de las familias, por lo menos uno de sus integrantes declar ser hablante de maya, stos son personas de 25 aos en adelante, algunos jvenes dijeron comprender el idioma, pues lo escuchan cotidianamente en su hogar, pero se les dificulta hablarlo. La lengua es muchas veces usada en el mbito familiar o vecinal; tambin se observ que en las asambleas ejidales buena parte de las discusiones entre los participantes, se hacen en el idioma maya. Debido a lo anterior, considero que la lengua es otro de los indicadores que pueda ayudar a comprender la cultura de este grupo, ya que sta es uno de los elementos fundamentales de la cultura a travs del cual, un individuo ordena, codifica, explica el mundo que lo rodea y se comunica con sus semejantes. Los datos de campo refieren una situacin aparentemente contradictoria respecto de la lengua. Por una parte existen un buen nmero de hablantes del maya, pero por otro lado, es difcil encontrar una familia en la que todos sus integrantes sean hablantes de dicha lengua y algunos hasta lo ocultan. Es decir, los datos de la lengua junto con los del vestido, permiten plantear la existencia de un estigma tnico dentro del grupo, que repercute en la conformacin de su identidad.

    La vivienda constituye otro de los elementos culturales que se utiliza como marcador tnico. Las casas de tipo tradicional maya que existen actualmente en Chuburn son muy pocas, la generalidad de las viviendas de la poblacin estudiada son de tipo cajn, con una puerta al frente y otra al fondo de la misma direccin; en su mayora cuentan con una o dos ventanas que miran al frente de la vivienda. Sin embargo, fue posible encontrar una continuidad respecto de la vivienda maya, en la forma de asentamiento, la concepcin del espacio al interior de la casa y el uso de los espacios en el terreno, pese a que actualmente los materiales de construccin de la vivienda se hayan modificado y el tamao de los lotes sea ms reducido.

    Con relacin a la forma de asentamiento, se pudo observar que cualquiera que sea el tamao del lote, la vivienda se construye en un pequeo espacio, de tal manera que queda terreno libre por sus cuatro costados, al cual se le dan diversas utilidades. Es frecuente encontrar en el solar otro tipo de construcciones elaboradas con materiales perecederos, son una especie de cobertizos que sirven para cocinar, lavar la ropa o proteger a los animales domsticos.

    Cerca del 95% de los encuestados declararon ser propietarios de las casas en las que viven, slo 3 familias viven en la casa de algn pariente que se las otorga en calidad de prstamo; no hay casos de familias que renten casa. Adems, la mayora (cerca del 70%) adquiri la casa por herencia, aclarando que lo que heredaron fue el terreno ya que antes los solares de las casas eran de gran tamao (el equivalente a una y hasta cuatro manzanas de ahora), as en el solar de la casa del cabeza de familia se construyen las viviendas de los hijos y se limita la propiedad de cada uno para evitar conflictos (legalizando cada parte en ocasiones), pero si estn en la misma manzana, no se construyen bardas, se deja libre el paso entre una vivienda y otra y todos pueden hacer uso del solar comn para diversas actividades: cocinar, lavar y tender la ropa, alimentar y cuidar a los animales y plantas domsticos, juegos infantiles, desecho y quema de basura y con cierta frecuencia, eliminacin de excretas. Cuando se celebra alguna festividad familia, sta se lleva a cabo en el solar comn, ya que el espacio del interior de la vivienda es muy restringido; en muchas ocasiones a los visitantes se les recibe en el patio de la casa colocando una silla a la sombra de algn rbol. en los casos en los que el solar no es compartido por la familia extensa, tambin se encontr que una buena parte de la vida cotidiana familiar transcurre en este espacio al aire libre. Los entrevistados valoran positivamente el disfrute de dicho espacio; no conciben la vida restringida a las cuatro paredes de la vivienda, como transcurre la vida de las nuevas familias habitantes de los fraccionamientos.

    Una vez en posesin del terreno, se procede a la construccin de la vivienda. Esta por lo general se hace por etapas, se inicia con una sola pieza y poco a poco, segn las posibilidades y requerimientos familiares, se le van agregando piezas o reconstruyendo las que hay con materiales ms perecederos. Aunque cerca de la mitad de los encuestados construy su vivienda contratando trabajadores 23 familias (45.28%) lo hicieron recurriendo a la autoconstruccin, con mano de obra familiar y ayuda de vecinos y parientes que despus es pagada con trabajo cuando stos requieren ampliar o reparar la suya. Slo tres familias que viven en casas que nos son propias ignoran cmo se dio el proceso de construccin de la vivienda.

    En una misma vivienda se pueden encontrar mezclados diversos materiales de construccin, por lo general la pieza principal tiene paredes de bloques y techo de concreto, pero las dems pueden tener techo o paredes de lmina. Con el fin de tener una idea general de la fisonoma de las viviendas, se registr el tipo de material predominante. As, en todas las casas predominan las paredes construidas con bloques de concreto rebocados con cemento. Alrededor del 80% de las viviendas tienen techos de concreto, en tanto que en las restantes el material predominante es la lmina. En cerca del 80% de las viviendas los pisos son principalmente de ladrillos, mientras que en las dems prevalecen los de cemento. La totalidad de las viviendas cuenta con energa elctrica y cerca del 95% con servicios de agua entubada.

    En nmero de piezas de la vivienda flucta entre una y cuatro, la concentracin mayor est en las de tres piezas (37.74%), siguindole en importancia cuantitativa las de cuatro con el 28.30%. Cerca del 95% de los encuestados declararon contar con servicio sanitario en su vivienda, slo 4 no lo poseen. El 75% de las viviendas cuenta con una pieza especial para cocina, en tanto que el 25% de las familias prepara sus alimentos en el solar de la casa o cuando el clima no lo permite, en alguna de las piezas de la vivienda. Si se toma en consideracin que el promedio de integrantes por familia es de 5.43%, los datos anteriores permiten inferir que el uso de cada pieza de la viviendo no es especializado: la primera pieza adems de servir para recibir a los visitantes, se usa como dormitorio, la segunda pieza puede servir de comedor, cocina, hacer las tareas escolares y dormitorio, etctera. Esto fue corroborado en la encuesta, ya que ms de la mitad de los encuestados (54.72%) declar que la mayor parte de las piezas de su vivienda tienen diversos usos.

    Otra caracterstica de la vivienda es que cuando cuenta con ms de una pieza, estn distribuidas de tal forma que para entrar a la del fondo hay que pasar por la(s) anterior(es), es decir, no existen reas vestibulares que permitan que cada parte de la casa sea independiente, lo que lleva a pensar que la privacidad personal no es altamente valorada por los integrantes del grupo, como sucede en la cultura occidental. Al preguntar a los entrevistados sobre esta tema, dijeron que la mayor parte de la actividades que se realizan en la rutina cotidiana, no requieren llevarse a cabo en privado (encerrados) y que cuando la ocasin lo amerita (cambiarse de ropa, baarse, etctera), se puede crear un espacio privado para tal fin colocando una sbana, cobija, o cualquier otro artculo que haga las veces de cortina.

    Una parte importante de la vida social de los pobladores antiguos de Chuburn transcurre en el mbito de su propia vivienda (incluyendo los espacios al aire libre), ya que es el rea donde se rene la familia no slo para descansar, compartir sus alimentos y labores domsticas, sino tambin para tomar decisiones que ataen a sus integrantes. Los datos de campo refieren una intensa vida familiar que rebasa el mbito de la vivienda pues algunos grupos parentales comparte el solar, lo que da lugar a una mayor interaccin.

    En los usos del solar de la vivienda se pueden encontrar fuertes elementos de la cultura indgena campesina. La economa de traspatio es practicada por la totalidad de las familias encuestadas y constituye una especie de seguro y de ahorro en el cual se apoya la economa familiar en caso de gastos extraordinarios, que pueden ser desde una enfermedad hasta un festejo. En sntesis, se puede decir que la vivienda de los pobladores antiguos de Chuburn contiene elementos de la cultura maya campesina, aunque tambin se han incorporado otros de tipo occidental. Desde mi punto de vista, la adopcin de los elementos occidentales no ha roto con la concepcin maya de la vivienda en cuanto a distribucin y usos del espacio.

    Otra de las formas de expresin cultural del grupo estudiado, es una forma de manifestacin religiosa que en opinin de los actores est asociada a la religin catlica, pero que para la iglesia catlica como institucin es completamente margina, incluso para muchos de los sacerdotes catlicos son actividades completamente paganas. La principal forma de organizacin religiosa de los habitantes antiguos de Chuburn, la constituyen los gremios catlicos que se organizan para celebrar la fiesta al Santo Patrn del pueblo que la Virgen de la Asuncin. Se sabe de la existencia de tres gremios que se encargas de celebrar al Santo Patrn dos veces al ao: durante el mes de agosto y durante los meses de enero y febrero de tal manera que sea una semana anterior a las fiestas del carnaval. Para estas fechas se realizan diversos actos como misas, procesiones, rosarios, maanitas a la virgen, bailes, vaquera, comidas, etctera. Cada uno de estos gremios tiene su directiva que en conjunto con los dems pobladores del antiguo Chuburn, se encarga de organizar y dar lucimiento a los actos que durante estas festividades se realizan.

    Los integrantes de la organizacin gremial y los participantes en los festejos son los habitantes antiguos de Chuburn, es decir, que los nuevos habitantes no se interesan de su existencia y mucho menos participan en sus celebraciones, incluso reside en que con la participacin en las actividades asociadas a la fiesta al Santo Patrn, se recrean buena parte de los patrones culturales del grupo por lo menos dos veces al ao.

    Estas celebraciones y organizaciones en torno del Santo Patrn continan practicndose entre la poblacin estudiada, pero tambin ha sufrido transformaciones. Entre algunas de ellas pueden mencionarse las dificultades que ao con ao tienen que enfrentar sus integrantes para elegir a la(s) persona(s) que se encargarn de los festejos del siguiente ao, pues adems de ser personas con un alto prestigio social, deben tener suficientes recursos econmicos para afrontar una parte sustancial de los gastos. Adems, los entrevistados de ms de 60 aos de edad manifestaron su tristeza porque antes stas eran las fiestas del pueblo y todos participaban, en cambio ahora, slo las familias antiguas lo hacen. Sin embargo, los festejos al Santo Patrn de Chuburn siguen siendo ocasin para la interaccin familiar y vecinal entre el grupo estudiado. Los resultados de la encuesta revelan que participan en ellos casi el total de la muestra. Su celebracin responde, a decir de los participantes y organizadores, a congratularse con el Santo, para que les vaya bien en todo lo que emprenden y porque esa es la costumbre que heredaron de los antiguos. Adems la participacin no se da de manera individual sino que las personas acuden a las fiestas acompaados de sus familiares y vecinos. Se preocupan por su lucimiento y las sienten como propia, son las fiestas del pueblo de Chuburn. Al mismo tiempo, ofrecen un mbito propicio para la interaccin social de los pobladores antiguos de Chuburn que rebasa el espacio privado del hogar y que implica la toma del espacio pblico de este territorio ahora compartido con los nuevos pobladores, ya que las procesiones y muchos de los festejos, se llevan a cabo en la va pblica. Sin embargo, se debe considerar que las modificaciones espaciales que han tenido lugar en Chuburn, han provocado la marginacin de algunos de estos eventos en el mbito territorial, como las corridas de toros y los bailes, que han tenido que adaptarse al espacio que les permite ocupar la infraestructura urbana que ahora hay en la plaza central y reas aledaas.

    La interaccin social que se propicia durante estas celebraciones no slo se da a nivel familiar, vecinal y de comunidad de antiguos pobladores de Chuburn, pues a las fiestas del Santo tambin se invita a representantes de gremios de otras poblaciones del interior del Estado quienes envan sus delegaciones para darle mayor lucimiento a las fiestas, para manifestar su solidaridad intercomunitaria y esperando ser retribuidos con la visita de los gremios de Chuburn cuando ellos celebren a su propio Santo. De esta manera cristalizan a nivel social los lazos que las familias antiguas del lugar mantienen con las reas rurales aledaas.

    Tambin hay otras formas de expresin religiosa que son propias de los pobladores antiguos de Chuburn y que no comparten con los nuevos habitantes del lugar, como son novenas y rosarios a distintos santos y la peregrinacin de la Virgen de la Asuncin que se realiza de diciembre a enero. Estas actividades, aunque tienen una connotacin social y cultural similar a las de los gremios, tienen un mbito de accin ms restringido, el familiar y vecinal, es decir, que no se involucra a toda la poblacin antigua del lugar con en el caso de la Fiesta Patronal.

 

Interaccin social e identidad

La vida social de los pobladores antiguos del lugar se desenvuelve en un tejido de relaciones sociales bastante complejo, pero para los fines de este estudio se relevaron dos tipos de interaccin social:

 

a) Aquellas relaciones que establecen con individuos que comparten un horizonte cultural y una situacin en el sistema de clases sociales muy similar. Tales relaciones son un elemento importante en la cohesin e identificacin del grupo, pues a travs de ellas se comparten y recrean valores y pautas culturales que los unifican. Estos vnculos se dan tanto al interior del grupo de antiguos pobladores, como entre stos y los habitantes de reas rurales. A su vez, es posible identificar al interior de este tipo de interaccin social, tres espacios diferenciados en los que dichas relaciones se dan: el espacio familiar y parental, el de los vecinos antiguos del lugar y el de la comunidad rural donde residen parientes y compadres.

b) Por otro lado, estn las relaciones que se establecen entre los antiguos pobladores del lugar y la sociedad urbana occidental, representada en Chuburn por el sector de clase media con el que tienen que compartir su territorio. Aqu, aunque la interaccin social es ms heterognea, en trminos generales se puede hablar de relaciones asimtricas, donde los antiguos pobladores del lugar representan el papel de las clases dominadas y estigmatizadas, tanto en lo poltico y econmico como en lo social y cultural. Este tipo de relaciones se registra principalmente en dos esferas importantes de interaccin: las que se dan con los nuevos habitantes del lugar y las que se mantienen con personas que viven en otros espacios del lugar y las que se mantienen con personas que viven en otros espacios territoriales de la ciudad de Mrida. Ambos constituyen elementos innovadores pero al mismo tiempo funcionan como aglutinadores al interior del grupo, ya que por un lado, es a travs de estas relaciones como el grupo estudiado entra en contacto con la cultura occidental y adopta elementos de ella, pero por otro lado, implica su confrontacin con una cultura distinta a la suya que la cuestiona, discrimina y le impone lmites para la interaccin social, situacin que en algunos casos coadyuva al fortalecimiento del grupo y a la toma de conciencia de su especificidad, aunque en otros, lleva la prdida de su identidad.

    A nivel del mbito familiar se encuentran una serie de actividades que realiza la familia en conjunto que se agregan a las de carcter cotidiano asociadas a la reproduccin social, como ir de paseo a la plaza de Chuburn, ir de compras, o asistir a eventos sociales o religiosos. En la vida social de esta poblacin las relaciones que mantienen con los vecinos que tambin son pobladores antiguos de Chuburn constituyen un rengln importante. Estos vnculos pueden darse tanto de familia a familia a travs del prstamo de implementos domsticos, ayuda en caso de enfermedad o ayuda en la construccin y reparacin de la vivienda, como en el espacio mayor de la comunidad de vecinos, es decir, en la asistencia y participacin en las fiestas que se celebran en honor del santo patrn de Chuburn, en otro tipo de actividades religiosas, en las decisiones que se toman en el Comit de Colonos o bien, en el inters y en ocasin de la solidaridad que se manifiesta ante los problemas de los afectados en el ejido. Adems, poco ms de la mitad de las familias encuestadas declar mantener vnculos con parientes, compadres y amigos que residen en distintas poblaciones rurales del estado de Yucatn, el tipo de relaciones que con mayor frecuencia se registra para este caso son las de ayuda mutua, sea de tipo econmico (en trabajo, especie o dinero) como de tipo afectivo y moral, as como aquellas que se propician en ocasin de algn festejo ritual.

    Uno de los elementos que da cohesin a la vida social de esta poblacin es que su cotidianidad transcurre en el espacio territorial de Chuburn, no slo en la vivienda en donde se reproducen las relaciones familiares sino tambin en los vnculos de vecindad y compadrazgo, as como en el hecho de que esta poblacin satisface la mayor parte de sus necesidades en el territorio de Chuburn. As, la mayora de las personas encuestadas declar realizar sus compras, sobre todo de alimentos ah mismo, igualmente sucede con la contratacin de servicios ms frecuentes como son la escuela, la reparacin de calzado, la adquisicin de otro tipo de productos como son medicamentos o alimento para sus animales domsticos. Con esto no se quiere dejar la impresin de que esta poblacin no sale de su territorio, ya que para servicios especializados tiene que acudir a Mrida, como ellos mismos dicen, igual sucede con la adquisicin de vestido y calzado, aunque suelen comprarlo en ocasiones en l mercado de Chuburn. Tambin tienen relaciones sociales con personas de fuera de Chuburn y parte de sus diversiones rebasan su mbito territorial, pero una buena parte de su vida social, incluyendo la recreativa, se desarrolla en su interior.

    Por otro lado, la asignacin de prestigio social es un valor cultural vigente entre el grupo estudiado ya que rige una parte importante de los vnculos que se dan al interior del grupo. Esta poblacin le asigna un elevado valor social a quienes han realizado un buen desempeo en los cargos de las organizaciones ejidal y religiosa. As, cuando una familia o un grupo de familias tiene un problema que no puede ser resuelto en el mbito parental o vecinal, se acude a terceras personas en busca de consejo y ayuda y entre las personas a las que se acude, los informantes mencionaron con frecuencia a los representantes ejidales y gremiales que demostraron honradez y preocupacin por la gente de Chuburn cuando ocuparon alguno de estos cargos.

    Como se ha dicho, los antiguos pobladores de Chuburn comparten tambin el espacio territorial con la poblacin recin llegada al lugar, habitantes de los fraccionamientos y de las grandes residencias, pero los estilos de vida occidentales y de clase media urbana de estos ltimos no son compartidos por los primeros, incluso es probable que la presencia cotidiana de estos nuevos pobladores con su propias formas de vida que han trastocado la cotidianidad del lugar, haya propiciado que la poblacin antigua se refugie en aquellos espacios de su cultura que le proporcionan seguridad y que le permiten que su vida social contine funcionando como un todo coherente, dotada de un sentido. Se tiene conocimiento que aunque las viviendas de los antiguos pobladores estn junto a una residencia o a un fraccionamiento, las relaciones estrechas de vecindad a las que se ha hecho referencia anteriormente no se dan. Los nuevos habitantes no participan de las festividades religiosas ni tienen los mismos intereses que la poblacin antigua, su vida social est orientada hacia el espacio mayor de la ciudad de Mrida y Chuburn es para ellos una colonia urbana donde se ubica su residencia, la mayora de ellos no se entera de la existencia de las organizaciones y actividades religiosas tradicionales o si accidentalmente se encuentran con ellas las consideran en el mejor de los casos, un detalle pintoresco del lugar, aunque la mayora los califica como una conducta irracional de esa gente que no teniendo los recursos econmicos ni para comer, derrocha lo poco que tiene en tales festividades; los problemas que enfrentan los ejidatarios les son totalmente ajenos, al igual que los que atiende la organizacin de colonos, ya que la infraestructura a la que tienen acceso es responsabilidad de las empresas fraccionadoras.

    A los nuevos pobladores les resulta molesto tener por vecinos a los antiguos pobladores de Chuburn, pues segn su opinin viven en hacinamiento, promiscuidad y suciedad. Consideran que tienen formas de vida muy distintas a las propias, donde el alcoholismo, la miseria y la ignorancia prevalecen y en las que la forma de distribuir el ingreso familiar es ilgico e irracional. Adems consideran un peligro latente su cercana pues piensan que pueden entrar a robar a sus casas o causar disturbios callejeros. Se puede decir que la lnea de clase parece ser la ms fuerte en la interaccin de estos grupos, sobre todo si se considera que una buena parte de los antiguos pobladores del lugar, se emplea como prestadores de servicios personales en las residencias de los nuevos pobladores. Sin embargo, la lnea tnica persiste, como lo demuestra el reconocimiento de ambos grupos de ser diferentes y la discriminacin de que son objeto los antiguos pobladores, palpable entre otras cosas, en el desprecio a su conducta festiva y ritual y en el ocultamiento de los rasgos ms visibles de su matriz cultural maya, entre los que destaca la lengua.

    Por su parte los pobladores antiguos de Chuburn tienen sentimientos encontrados respecto de los nuevos habitantes. Por una parte opinan que han trado el progreso y la modernidad a la poblacin, pero por otro lado tienen que competir con ellos por un espacio que antes era slo suyo; as ahora en algunas partes hace falta agua, los solares de las viviendas ahora son de menor tamao, ya no se puede caminar con tranquilidad por las calles del poblado bajo el riesgo de ser atropellado, resulta difcil continuar con la costumbre de sentarse por las tardes en la puerta de su casa a tomar el fresco pues el ruido y el trnsito lo han vuelto poco agradable y los precios de los terrenos y los productos en el mercado de la poblacin se han elevado por la demanda, entre otras cosas. Se puede decir que los dos grupos constituyen dos mundos separados compartiendo el mismo territorio, ya que los usos sociales que cada sector de la a ese territorio son altamente diferenciados.

    Asimismo, los antiguos pobladores asumen su pobreza en relacin a la de sus nuevos vecinos y la racionalizan distribuyndosela a la ineptitud del gobierno por haber dejado que se pierda el henequn y a la ambicin de la gente de Mrida por acaparar y especular con sus tierras. Tambin reconocen que tiene formas de hacer y decir las cosas que son propias del grupo. Las aprendieron de sus mayores y se las ensean a sus hijos, aunque no pueden predecir si con xito y conciben la llegada de la modernidad como una amenaza para la reproduccin de las costumbres antiguas.

 

Conclusiones

La historia reciente de Chuburn nos habla de un pueblo maya que ha sufrido profundas transformaciones en el transcurso de este siglo. Sobre todo en los ltimos 30 aos, cuando ha sido violentamente incorporado a la ciudad de Mrida. La absorcin de Chuburn por la mancha urbana desencaden varios fenmenos que aunque afectaron de manera negativa la vida y cultura de sus antiguos habitantes, stos no los han aceptado de forma pasiva sino que han encontrado espacios para reconstruir su cultura, su identidad grupal y darle sentido a su vida ahora como parte de la poblacin urbana.

    Es as como en este trabajo se han intentado rescatar algunos espacios en la vida del antes pueblo de Chuburn de Hidalgo, en los cuales la urbanizacin provoc un resquebrajamiento en el orden establecido y al mismo tiempo, mostrar la forma como la poblacin del lugar ha enfrentado esta ruptura.

    En la esfera poltica, la poblacin perdi su categora de pueblo y con ello la posibilidad de elegir a sus propios gobernantes que representara sus intereses ante la sociedad ms amplia. Aunado a ello, la importancia de la organizacin ejidal decreci al ser despojados de sus tierras y tener que abandonar su actividad econmica tradicional. De esta manera, su representatividad como grupo maya campesino, se ha visto bastante mermada. Ante esta situacin, los antiguos vecinos de Chuburn mantienen y han revitalizado su organizacin ejidal que cumple diversas funciones sociales y que mantienen y han revitalizado su organizacin ejidal que cumple diversas funciones sociales y que tiene como sustrato su lucha por la tierra.

    En la esfera econmica, el pueblo perdi sus tierras que eran su medio de subsistencia principal y este cambio econmico no signific una elevacin en sus niveles de vida, pues al incorporarse al mercado de trabajo urbano tuvieron que hacerlo no slo en los sectores menos dinmicos de dicho mercado, sino que buen nmero de sus integrantes ingres al ejrcito de reserva del sistema capitalista, que en el mejor de los casos se refleja en el acceso al empleo en las ramas de los servicios personales o de la construccin, pero en muchas ocasiones no les queda otra alternativa que el autoempleo o el desempleo. Por supuesto que esto redunda en bajos niveles de ingreso que la poblacin ha tenido que enfrentar a travs de diversas acciones entre las que destacan el papel de la familia como eje organizador del ingreso y el consumo, el lanzamiento al mercado de trabajo de todos los integrantes posibles en el ncleo familiar y la continuidad en la prctica de la economa de traspatio a manera de seguro contra los gastos imprevistos, entre las principales.

    En el mbito social, aparentemente no se modific sustancialmente su situacin en relacin a la estructura de clases sociales, pues como habitantes del pueblo de Chuburn constituan parte de las clases dominadas del rea rural, en tanto que ahora, como habitantes de la ciudad de Mrida, integran una fraccin de la clase trabajadora urbana, en los peldaos ms bajos de sta. La diferencia estriba en que como campesinos, sus estilos de vida, su ideologa y formas de relacionarse con la sociedad ms amplia, ya no tienen cabida en el marco de la ciudad y tuvieron que modificar una cantidad importante de los mismos para mantener un espacio social propio en el medio urbano. Pero al mismo tiempo, la conservacin de buena parte de ellos, les ha sido necesario para afrontar la dominacin urbana y darle significado a su nueva vida. As, aunque se autoperciben como los pobres del lugas y se identifican con los dems trabajadores pobres de la ciudad, estn anclados en una ideologa clasista de campesinos ejidatarios, como se expresa en su lucha y demandas como grupo y en su afinidad con los ejidatarios henequeneros de Yucatn, se sienten parte entraable de este ltimo grupo ms que del de trabajadores urbanos y siguen muy de cerca los acontecimientos de la zona henequenera, pues los consideran un mbito propio.

    La cultura maya campesina que exista en el pueblo tambin fue objeto de una fuerte embestida por la sociedad urbana. De tal manera que los signos exteriores con los que la sociedad occidental identifica a los mayas, cuando fue posible, fueron eliminados por la poblacin, como es el caso del vestido indgena, o bien se ocultaron o se olvidaron, como la lengua maya, finalmente hay otros, que de acuerdo a las reglas establecidas por la sociedad occidental no resultan tan estigmticos, como el apellido maya, pues es un rasgo tambin presente entre otros grupos sociales de la ciudad. Con esto no se quiere dejar la idea de que antes de incorporarse esta poblacin a la ciudad no haya sido objeto de discriminacin por poseer dichos rasgos, ms bien lo que sucede es que ahora, en su propio territorio y en la cotidianidad de su vida tienen que enfrentarse constantemente con la sociedad occidental, lo que hace ms fuerte la discriminacin y marginacin tnica. Por otro lado, el hecho de que la poblacin antigua de Chuburn haya eliminado o amortiguado los signos ms visibles del estigma, no implica que la nueva poblacin del lugar o la sociedad urbana haya dejado de estigmatizarlos tnicamente, contina hacindolo, slo que de otra manera, como lo muestra la concepcin de los nuevos pobladores sobre el estilo de vida y valores sociales de la poblacin antigua. Por otro lado, y quiz a consecuencia de este rechazo que les muestra la sociedad urbana, los antiguos pobladores del lugar han logrado reconstruir un estilo de vida propio, donde las acciones de ayuda recprocas al interior del grupo, la lealtad hacia la familia, parientes y vecinos, la alta estima que se tiene a quienes han mostrado su vocacin de servicio a la comunidad de antiguos pobladores, son valores que los cohesionan. Aunado a ello, este grupo comparte una cultura que en gran medida ha sido fruto de su historia reciente y que se nutre de dos fuentes, la indgena maya en su versin henequenera y la de los sectores empobrecidos de la ciudad.

    Todo lo anterior tiene como marco un territorio, que constituye un factor importante en la identidad grupal porque es sentido como propio y opuesto a Mrida como categora espacial distinta a Chuburn, en otras palabras, no sienten que forman parte de la ciudad. Al mismo tiempo es clara la lucha por el espacio que se da entre los antiguos y los nuevos pobladores del lugar, como lo muestra el disgusto de los antiguos habitantes porque les han cambiado el lugar donde realizaban las corridas y los bailes durante las celebraciones al Santo Patrn, o porque han tenido que abandonar algunas costumbres debido al trfico y ruido que ahora hay en las calles. En contraparte, es impactante la cantidad de grandes espacios amurallados que ahora se encuentran y que protegen tanto a las grandes residencias como a buen nmero de los fraccionamientos que albergan las viviendas, las calles y jardines privados de los nuevos habitantes del lugar. Ello nos muestra la lucha por un mismo territorio de dos grupos social y culturalmente excluyente.

    Slo resta agregar que la poblacin estudiada tiene una ventaja sobre los migrantes campesinos que al llegar a la ciudad se dispersan en ella y tienden a perder tarde o temprano su identidad grupal. La diferencia radica en el sentimiento de que tanto su devenir histrico como el territorio que desde antao comparten, se recrea constantemente debido a la convivencia cotidiana con el grupo de referencia, sus lderes, sus organizaciones, valores y formas de expresin cultural. Es cierto que ha tenido que ceder terreno a la cultura urbana occidental, pero se mantiene en su lucha por sostener una cultura propia.

Profesora Investigadora de la Facultad de Ciencias Antropolgicas de la Universidad Autnoma de Yucatn .


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Unidad de Ciencias Sociales
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