Hoy es: Lunes, 27 de Junio de 2016
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Silvia Tern Contreras
Christian Rasmussen
Olivio May Cauich


 


Fotografa. Christian Rasmussen

Introduccin

Durante los ltimos aos se han estado reivindicando los valores ecolgico, gentico, econmico, nutricional y cultural de los sistemas tradicionales de manejo de la naturaleza. Su conocimiento ha revelado que, lejos de constituir prcticas irracionales e ineficientes, obedecen a una racionalidad profundamente acorde con aquella de los ecosistemas en que se han desarrollado y que, por lo tanto, son prcticas que se inscriben en el ahora llamado desarrollo sustentable, que persigue un uso racional de los recursos naturales que permita satisfacer eficazmente las necesidades humanas sin menoscabo de la naturaleza. Eso significa que en lugar de eliminarlos, como tradicionalmente se haba querido hacer, bajo la ptica optimista del progreso industrial que imper desde el siglo pasado, hay que conservarlos y desarrollarlos, incorporando aquellas prcticas derivadas del conocimiento cientfico que no contradigan los principios de la racionalidad de los sistemas tradicionales de manejo y de los ecosistemas, con el fin de modernizarlos y permitirles responder a las necesidades que exige el desarrollo del mundo, hoy.

    En la agricultura mesoamericana, los estudios etnobotnicos (Barrera et al., 1977; Caballero et al., 1978; Zizumbo y Colunga, 1982; Alcorn, 1984; Toledo y Barrera, 1984; Gmez Pompa, 1985; Tern y Rasmussen, 1994) han permitido ver que una de las fuerzas ms importantes de los sistemas agrcolas tradicionales, han sido los recursos fitogenticos domesticados y que es importante profundizar en su conocimiento. Por eso, escribir un libro sobre las plantas de la milpa, constituye un aporte al conocimiento de uno de los aspectos ms esenciales del ms extendido, importante y tradicional sistema agrcola mesoamericano. En l, las plantas, a diferencia de lo que ocurre en otros sistemas agrcolas, adems de constituir el fin de la produccin, han constituido la herramienta ms importante de la misma.

    Su estratgico papel ha provocado que, adems de ser mltiples los recursos fitogenticos domesticados que se han producido en esta rea, stos han tenido que ser manejados de manera individual (Hernndez X., 1985:22) y, por eso, el conocimiento de este sistema debera ofrecer informacin "biogrfica", individualizada, de cada especie, con el fin de conocer con ms detalle la racionalidad del sistema.

    El conocimiento de la diversidad fitogentica no slo es una contribucin al conocimiento de la agricultura tradicional, sino tambin constituye un aporte para conocer el inventario de dichos recursos en nuestro pas, que a su vez son la base del moderno desarrollo biotecnolgico.



Fotografa. Christian Rasmussen

Las plantas en la agricultura de Mesoamrica

En Mesoamrica, las plantas, adems de ser el objeto de la agricultura, han sido su herramienta principal. De los tres factores que conforman la agricultura en general: tierra, agua y plantas, las distintas culturas del mundo han privilegiado el manejo de alguno de ellos, en funcin de las condiciones ecolgicas en las que se desarrollaron. El suelo y el rgimen pluvial favorecieron en Europa el desarrollo de una agricultura basada en el manejo de la tierra, a travs de instrumentos topogrficos como el arado, primero, y despus el tractor. Por ltimo, en partes de Asia, ciertos ros y sus valles aluviales, condicionaron un manejo del agua superficial a travs de obras de irrigacin como canales y presas. En Mesoamrica, ni la conformacin topogrfica, tan diversa y abrupta, ni la configuracin de sus ros, favorecieron una agricultura topogrfica o hidrulica a gran escala (Wolf, 1983), a excepcin de la agricultura chinampera del centro de Mxico, que se desarroll poco tiempo antes de la conquista espaola.

    El pivote de la agricultura mesoamericana, ha sido su alta variabilidad climtica, que en el marco de importantes contingencias ambientales como plagas y enfermedades y en combinacin con la riqueza y diversidad biticas del rea, dieron por resultado el surgimiento de una estrategia agrcola basada en el manejo privilegiado de las plantas.

    Los factores ecolgicos del rea favorecieron una agricultura cuyo eje ha sido el manejo de mltiples recursos fitogenticos. El cultivo de muchas plantas con diversas caractersticas ha permitido enfrentar el marco tan incierto en que se mueve la agricultura, con cierto margen de seguridad, pues si unas especies no se logran por la sequa, el exceso o la escasez de lluvia, las enfermedades o las plagas, otras s (Flannery, 1973; Barrera et al., 1977; Hernndez X., 1982; Zizumbo y Tern, 1985; Zizumbo, 1986; Tern y Rasmussen, 1994).

    Por eso, Mesoamrica se ha distinguido por ser uno de los centros de domesticacin de plantas ms importantes del mundo (Vavilov, 1949-50). Cuando llegaron los espaoles ya se haban domesticado ms de cien especies y mltiples variedades y ese proceso ha continuado realizndose por los campesinos tradicionales del rea (Johansen, 1982; Colunga, 1984). Plantas como el maz (Zea mays L.), el tomate (Lycopersicon esculentum Mill), el aguacate (Persca americana Miller var. Americana), el ejote (Phaseolus vulgaris L.), el cacao (Theobroma cacao L.) y la nochebuena Euphorbia pulcherrima Willd.), que se han extendido por todo el mundo, vienen de Mesoamrica.

    Esta estrategia dio lugar al surgimiento, expansin y permanencia de un policultivo que ha sido la base de la agricultura mesoamericana y que es el famoso sistema conocido con el nombre de milpa. Otros sistemas existieron desde antes de la conquista y otros ms fueron introducidos a raz de ella, pero la milpa ha continuando existiendo en Mesoamrica, sobre todo en aquellos sitios donde las limitantes ecolgicas son ms drsticas y han obstaculizado la introduccin de cultivos y/o prcticas diferentes.


Fotografa. Christian Rasmussen

El sistema milpero en la agricultura mesoamericana

La milpa es un policultivo en cuyo corazn se encuentra la conocida trinidad mexicana formada por la asociacin de maz, frijol (Phaseolus spp.) y calabaza (Cucurbita spp.). Adems incluye otras muchas plantas que varan de una regin a otra. Esta asociacin cuyo modelo parece haber sido tomado de la naturaleza (Flannery, 1973), es ms resistente que si sus especies se cultivaran solas y tiene un rango adaptativo que incluye todos los climas (desde los semidesrticos hasta los templados, pasando por los tropicales) y todas las altitudes (Wellhausen, 1951).

    En Mesoamrica, la milpa no es el nico policultivo, hay otros como los huertos o las hortalizas, que son distintos en su composicin de especies y variantes de acuerdo al lugar en donde se desarrollen. Sin embargo, la milpa ha sido el principal porque es el ms extenso y es de donde salen los alimentos bsicos del pueblo que son el maz, el frijol y la calabaza.

    Es importante considerar que dicha triloga es una fuente importante de carbohidratos, protenas y grasas y que las otras mltiples especies que se desarrollan en la milpa, como el chile y el jitomate, proveen de vitaminas y minerales, de modo que es un sistema que cubre todas las necesidades nutricionales del cuerpo humano.

    Su gran adaptabilidad ecolgica y su capacidad para satisfacer las necesidades alimenticias, permite comprender porqu la milpa est presente en toda Mesoamrica, a pesar de su diversidad ecolgica.

 

La milpa en la planicie yucateca

Si en Mesoamrica, en general, la milpa ha jugado un papel de primer orden, en la planicie yucateca este papel destaca ms, debido a que sus drsticas condiciones ecolgicas, (como su suelo delgado y pedregoso o como su rgimen pluvial altamente variable) han obstaculizado la entrada de instrumentos topogrficos europeos como el arado o el tractor, a excepcin de pequeas reas localizadas al sur o al oriente, donde se encuentran las nicas porciones de suelo profundo (Duch, 1988). En el resto, la milpa bajo roza-tumba-quema, ha sido el sistema dominante desde hace 4,000 aos.

    En Yucatn, la imposibilidad de intensificar la produccin agrcola modificando el terreno, ya sea con instrumentos o construyendo obra hidrulica, empuj a la modificacin de las plantas a travs de seleccin artificial (Tern, 1989). En la planicie yucateca encontramos en prcticamente todas las especies que se cultivan en milpa, variantes de ciclo corto de maduracin que favorecen el levantamiento de varias cosechas en distintas pocas y en correspondencia con las necesidades, las especies con mayor nmero de variantes de ciclo corto, son aquellas que juegan un papel de primer orden en la alimentacin, como el maz, el frijol y la calabaza (Tern y Rasmussen, 1994).

    Estas variantes de ciclo corto, se cultivan preferentemente en los otros dos espacios agrcolas que son muy importantes en Yucatn, adems de la milpa: la hortaliza de la milpa, que se llama paach pak'al o pet paach y el solar. Los tres son policultivos, pero tanto la milpa como el paach pak'al, dependen del temporal, mientras que el solar depende del riego.

    El nico sitio de Yucatn donde parecen haber existido condiciones de una intensificacin a una escala un poco mayor debido a sus condiciones ecolgicas favorables, fue la sierrita Puuc. All, la presencia casi constante de niebla o 'sereno', que otorga humedad al suelo, ha favorecido el levantamiento de varias cosechas anuales de variantes de ciclo corto de varias especies de la milpa (Tern, 1989).

    As mismo, las "rejolladas" o k'op, que se localizan mayormente en el oriente de Yucatn, y que son hundimientos de la corteza que favorecen la acumulacin de suelo y humedad (Roble, 1959; Isphording, 1975), han favorecido el cultivo de frutales (Chi, 1978; Hester, 1954; Kepecs y Boucher, 1992).

    La diversidad de espacios productivos con distintas caractersticas, ha favorecido el cultivo de muchas especies y muchas variedades con caractersticas distintas que deben de ser definidas y estudiadas para aprovechar su potencial.

    En este estudio nos concentramos en las plantas de la milpa, que han sido las ms importantes histrica y culturalmente, quedando pendientes los otros espacios.


Fotografa. Christian Rasmussen

La milpa en Xocen

Xocen es una de las comunidades ms tradicionales de la zona milpera y, por lo tanto, uno de los sitios donde todava es posible reconstruir el funcionamiento de la antigua milpa. All realizamos un estudio hace unos aos, y en ella registramos el manejo de 32 especies y 95 variedades, siendo 16 especies nativas y 16 introducidas.

    El estudio que ahora presentamos arroja mayor cantidad de variantes que las que se haban registrado en el primer estudio.

    Lo interesante es que en Xocen todava se puede apreciar que la milpa no slo constituye un espacio productivo, sino tambin el eje en torno al cual giran mltiples actividades agrcolas y no agrcolas y que todas, en conjunto, permiten la reproduccin de la existencia.

    Entre las actividades agrcolas, aparte del cultivo de la milpa, est el cultivo del pet paach y el de solares. El pet paach es un espacio que se selecciona en la milpa, para cultivar mayormente hortalizas, que requieren de mucho sol y que por eso no se intercalan entre el maz. Adems, generalmente requieren de condiciones especiales como puede ser un mejor suelo, o mejor drenado y entonces se selecciona el pedazo con mejores condiciones para sembrar dichas hortalizas. Se procura que quede en el centro de la milpa, para que no lo ataquen los predadores.

    Entre las actividades no agrcolas estn la apicultura, la recoleccin, la cra de ganado de monte y de solar, la elaboracin de artesanas, el pequeo comercio y el trabajo asalariado.

    Pero, adems, la milpa es el eje organizador de la familia y es base de la cultura culinaria y de mltiples prcticas y creencias religiosas como podr apreciarse en la informacin de este libro.

 

Las plantas de la milpa

Cada planta es como un individuo y requiere de un tratamiento particular por parte de los campesinos y por eso nosotros decidimos tratarlas as. Cada una de las plantas de la milpa tiene un origen y una historia. Puede ser que sea nativa, americana o de otro continente y puede ser que tenga muchos o pocos aos viviendo all. Tambin, cada planta tiene un nombre o dos porque si es maya, casi siempre se le llama de otro modo en espaol y puede ser que en otras pocas se le haya llamado de manera diferente.

    Cada planta tiene un manejo especial: prefiere cierto tipo de suelo, humedad; tiene su tiempo de cultivarse, la atacan ciertas plagas, requiere ciertos cuidados, y as sucesivamente.

    Entre las plantas tambin hay jerarquas y hay algunas ms importantes que otras, lo cual se refleja en la cantidad de espacio que el hombre les otorga tanto en los cultivos como en su estmago, pues cada planta tiene su manera de cocinarse y de comerse (frecuencia, ocasiones, etc.).

    Pero tambin las plantas tienen que ver con la esfera de lo sobrenatural como los hombres que las cultivan y la mayora de las plantas tienen que ser presentadas ante Dios, antes de ser consumidas. Y hay algunas, como el maz, que antes fueron sacralizadas y que ahora todava tienen cierto carcter sagrado. Alrededor de algunas plantas se han montado ciertas creencias.

    Finalmente hay que decir que, al igual que ocurre con otras cosas de este pas, hay dos versiones sobre las plantas (la de los mayas y la de los cientficos). En este trabajo, en la medida de lo posible hemos tratado de incorporar los datos de los mayas y los de los cientficos, pero dndole prioridad a la versin de los mayas.


Investigadora independiente

Fundación Tum Ben Kin, A. C Regresar

Antropólogo y fotógrafo Danés Regresar

Campesino de Xocen Regresar

Terán, Silvia, Rasmussen, Christian, May, Olivio (1998)
Las plantas de la milpa entre los mayas
. Etnobotánica de las plantas cultivadas por campesinos mayas en las milpas del noreste de Yucatán, México. Fundación Tun Ben Kin, A. C.

 

Bibliografía





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  Universidad Autnoma de Yucatn
Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi"
Unidad de Ciencias Sociales
Dirección General de Desarrollo Académico