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Salud-enfermedad reproductiva: una aproximación a los derechos reproductivos en Yucatn



 
 

Introducción.

Ser importante partir del significado poltico y social del concepto de Salud Reproductiva, en la promulgacin de derechos humanos. Ms especficamente, de los derechos sexuales y reproductivos como el lente con el que habr que leer los datos que en este artculo se analizan. "Estos derechos se basan en el reconocimiento del derecho bsico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el nmero de hijos; el espaciamiento de los nacimientos e intervalo entre stos; a disponer de la informacin y de los medios para ello y, el derecho a alcanzar el nivel ms elevado posible de salud sexual y reproductiva" (1). El propsito del presente trabajo es iniciar un anlisis respecto a si la poblacin yucateca cuenta con los elementos necesarios para alcanzar niveles ptimos de salud reproductiva, y por ende, si se ejercen en Yucatn Mxico, los derechos reproductivos.

 

Algunos datos de Salud Reproductiva a nivel nacional.

A nivel nacional en la Repblica Mexicana, la mortalidad femenina es el taln de Aquiles de nuestro sistema de salud; no puede hablarse de un descenso notable durante la dcada de los noventa. De 5.5 muertes (por diez mil nacidos vivos registrados) en 1990, se redujo a 4.0 en 1994, para incrementarse de nuevo a 5.3 en 1996. Aunque aumentan las consultas prenatales y las usuarias de mtodos anticonceptivos, la tasa de mortalidad materna se mantiene, de ah que resulte poco acertado asentar que es la tasa de fecundidad, el factor asociado a las muertes maternas e infantiles.

    En cambio, es ms probable que tengan relacin directa con el nmero de abortos complicados, y con las complicaciones del embarazo, parto y puerperio. stas, sumadas a la mortalidad por cncer cervicouterino (9.5 muertes por 100,000 mujeres en 1995), y mamario (6.6 muertes en 1995), a la mortalidad por lesiones accidentales en poblacin de 15 a 59 aos, a la morbilidad por tuberculosis pulmonar y morbilidad por SIDA, son eventos que en conjunto conforman el perfil mrbido que impacta la vida de las mujeres.

    Las tres ltimas causas mencionadas, tambin abaten la vida de los hombres, grupo que tiene un papel de peso en el perfil de morbimortalidad femenina, dado el papel protagnico del varn como la contraparte de cada caso de embarazo, como facilitador o no de que la mujer acceda a algn tipo de control prenatal o a algn mtodo de planificacin familiar; como agente del bienestar familiar y/o como disruptor del mismo. Estos aspectos todava no son tomados en cuenta por las fuentes oficiales.

    Ahondando un poco ms en el aborto, el Consejo Nacional de Poblacin (CONAPO) informa que este problema ocupa la quinta y a veces la cuarta causa de las muertes femeninas. La Encuesta Nacional de la Dinmica Demogrfica (ENADID, 1992) reporta que alrededor del 19.8% de las mujeres entre 15 y 49 aos de edad, alguna vez embarazadas, haban experimentado un aborto. Segn la Organizacin Panamericana de la Salud, en el Distrito Federal, la tasa de abortos asciende a 348 por 1000 mujeres embarazadas. Resultados que apuntan a que un 4.4 % de las mujeres hospitalizadas en los servicios de salud, ingresaron por complicaciones de un aborto; que en un 8 % los casos fueron reportados como inducidos. Asimismo se indica que existe un subregistro de 150 mil abortos inducidos, los cuales, en la medida que son efectuados de manera extrahospitalaria y/ o por manos no calificadas, se constituyen como riesgo de muerte; no es el acto quirrgico en s mismo, sino las circunstancias spticas del mismo. Rainer Rosembaum director del Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas para Mxico y Cuba (1995), declar que "la despenalizacin del aborto es deseable en nuestro pas, y que sera un importante segundo paso, ya que debe darse prioridad a la prevencin de embarazos no deseados mediante una difusin adecuada y completa de los mtodos anticonceptivos y la salud reproductiva" (2).

    El aborto es actualmente un tema de discusin abierta a muchos niveles. Un resultado valioso de este proceso es la apertura de la institucin mdica para trabajar esta rea problemtica de la salud de las mujeres, silenciada por mucho tiempo por los programas de salud. El campo de la discusin ha logrado distanciarse de las posiciones conservadoras que pretenden dar respuestas morales a problemas sociales; de ah la importancia de combatir la desinformacin que promueven grupos llamados a veces "reaccionarios".

    La violencia de gnero es otro aspecto que vive en el subregistro, pero que va ganando espacio en instituciones jurdicas, y se va convirtiendo en preocupacin de grupos y organizaciones no gubernamentales. Por razones histrico-culturales y sociales, los crmenes que a diario se cometen contra nias/os y mujeres, no son registrados como tales, fundamentalmente, porque las vctimas son mujeres. La vida de mujeres de todas las edades se ve amenazada de manera cotidiana por diversas formas de violencia y privacin, que van desde la violacin sexual hasta formas de abuso como la violencia domstica, la prostitucin forzada, la mutilacin genital y los asesinatos de mujeres "por honor" (2).

    Segn la Organizacin de Naciones Unidas (ONU), la discriminacin contra la mujer es descrita como: "toda distincin, exclusin o restriccin, basada en el sexo, que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer -independiente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer- de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la esfera poltica, econmica, social, cultural, civil, o en cualquier otra esfera" (3). De esta manera, la falta de acceso a informacin, servicios, derechos a elegir sobre el cuerpo, la pareja, la vida personal, familiar y social, debe ser reconocida como formas de discriminacin, en los que se violan los derechos fundamentales de las mujeres. Este aspecto redunda directamente en los ndices cuantitativos y cualitativos de la salud reproductiva y sexual femenina, as como en su desarrollo y desempeo como seres sociales.

 

El panorama para Yucatn. Algunas caractersticas demogrfcas y socioeconmicas

Yucatn segn el censo de 1995 tiene una poblacin total de 1,556,662 habitantes, los cuales estn distribuidos en tres grandes zonas: urbana (41.7 %), en otra zona urbana conformada por villas y pequeas ciudades (19.2 %), y una rural (39 %). Los nacimientos han disminuido de 41, 495 en 1992, a 39, 226 en 1997 (4).

    Del total de los habitantes entre 15 aos y ms, el 84.9% (860,633 personas) son alfabetas; el 14.9% es analfabeta (151, 832), siendo mayor esta deficiencia para el grupo femenino que agrupa al 59.62% de quienes no saben leer y escribir (4).

    Un rezago notable es el desempleo, aunque las fuentes oficiales reporten que es una condicin que slo existe para un 2.9 % de la poblacin yucateca. Sin embargo, un anlisis minucioso permite cuantificar que aproximadamente un 47.32% de la poblacin total de la entidad sobrevive a formas claras o veladas de desempleo y subempleo. El 58.53% de la poblacin entre 12 aos y ms, es econmicamente activa (PEA), en contraste a un 41.44% que es inactiva. Este ltimo porcentaje ha disminuido, ya que para 1990 era de 55.34% (5). Por sexo, el 66.04 % de la PEA pertenece al sexo masculino, y el 33.96 % al sexo femenino. De manera predominante, es el sector terciario quien absorbe al 49.15% de la PEA; el primario al 26.23 %, y el secundario al 24.52% (5). Aunque de la PEA, el 94.7 % se reporta como empleada, en el listado de tipos de ocupacin se combinan categora tales como: la de "trabajador por su cuenta"(33.48%), y la de "trabajador familiar sin pago" (10.94%) (5), que sumados sealan que un 44.42% de la poblacin desarrolla estrategias de subsistencia econmica, situacin que ilustra la condicin de probable subempleo, y la limitacin del sector oficial para absorber mano de obra (cuadro 1).

Cuadro 1
Distribucin porcentual de empleo, subempleo y
desempleo en estado de Yucatn, 1995

Porcentaje

Personas con empleo 52.7
Subempleo:
"Trabaja por su cuenta" 33.5
"Trabaja con familiar sin pago" 10.9
Desempleo 2.9

Total 100.0

Fuente: INEGI, Perfil Sociodemogrfico, 1995.

    Detallando an ms, mujeres y jvenes son los dos grupos ms afectados. Las tasas de desempleo en poblacin de 12 aos y ms, siempre son ms altas para el sexo femenino; as tenemos que mientras el 21.2% sucede en los varones, es el 61% en las mujeres quienes lo enfrentan. Seguidos del grupo de jvenes entre 12 y 24 aos de edad. La poblacin econmicamente inactiva se distribuye en dos grupos fundamentales: quienes se dedican a los quehaceres del hogar, y los estudiantes (32.6%). Las causas del desempleo son: el cese del trabajador, la insatisfaccin con el trabajo presentado o entregado; o porque de antemano, son trabajos temporales (4).

    Resulta llamativo que coexista la desocupacin con nivel de escolaridad media en el rea urbana. Predomina la secundaria incompleta o completa (47.4%), seguida del grupo que curs la primaria completa (23.1%), y luego el grupo que ha cursado la enseanza media superior y superior (21.5%). Segn la posicin en el hogar, estas personas son "hijos" (56.4%) y "jefes del hogar" (26.2%), seguido del grupo de "cnyuge" (11.1%) (4).

     El 34.86 % de la poblacin sobrevive con menos de un salario mnimo (5). Si a la poblacin de desocupados o semi-desocupados que se haba mencionado (47.22%), se agrega la poblacin ocupada que recibe un ingreso insuficiente, es posible imaginar que ms de las tres cuartas partes de la poblacin yucateca pueda estar viviendo en condiciones de marginalidad social.

    Como indicador positivo aparece el crecimiento de la tasa de viviendas y los servicios con los que cuentan. De 1970 a 1990 fue de 3.8%; entre 1990 y 1995 muestra un ligero descenso (3.3%); porcentaje que contina siendo mayor a la tasa de crecimiento poblacional del 2.4 por ciento. Respecto a los servicios con los que cuentan las viviendas: el 94.29 % cuentan con luz elctrica; el 54.81 % con servicio sanitario; drenaje en un 53.73%; y agua entubada en un 85.82% (5).

     La jefatura de los hogares tambin se ha transformado para aparecer como un factor de riesgo econmico. De los 338, 581 hogares que para 1995 tena el Estado, el 85% eran de jefatura masculina, y el 15% femenina (5), circunstancia difcil para estas familias, dada la posicin de marginalidad con que las mujeres an son vistas en la gran mayora de los ambientes laborales.

    Respecto a seguridad social, slo el 39.13% de la poblacin yucateca es derechoahabiente de algn servicio de salud; el 60.84% no cuenta con esta reivindicacin social (4). Aunque en el discurso y organizacin de los servicios de salud del Instituto Mexicano del Seguro Social, se dice haber ampliado la cobertura a travs de la modalidad de "solidariohabientes", habra que constatar si ello se ha traducido en mayor infraestructura y recursos mdicos y de enfermera, o slo se han abierto las puertas para quienes lo soliciten. Si es as, la carga de trabajo para el personal de salud traducido en demanda cada vez mayor de pacientes a los que hay que atender con los mismos recursos fsicos y humanos, deben estar generando una consecuente disminucin de la calidad de atencin. Aunque se le atribuye a la Secretara de Salud, la cobertura del 66.1% (1994) (7) de los usuarios de los servicios de salud, es sabido que sus instituciones no cuentan con los recursos necesarios para ofertar atencin de calidad. De ah, que la informacin oficial est disfrazando otro rezago importante que debera ser un derecho de cada ciudadano.

 

Salud-enfermedad-atencin reproductiva en Yucatn

En este apartado se describen y analizan los indicadores que informan a nivel oficial, de los patrones reproductivos de la poblacin, frecuencia y/o ndice de la morbilidad y mortalidad en la etapa reproductiva.

Fecundidad.- Como reflejo de lo que sucede con la dinmica poblacional a nivel nacional, Yucatn tiene una pirmide poblacional que crece a expensas de los nios y los adolescentes, para luego adelgazarse a partir de los grupos de 25 a 29 aos y mayores. Haciendo un anlisis de la fecundidad en la entidad, se estima segn la ENADID, un total de 702 mil mujeres, de las cuales 339 mil estn en edad frtil, es decir, que tienen entre 15 y 49 aos de edad (cuadro 2). Una de cada tres mujeres tienen entre 20 y 29 aos de edad, periodo dentro del cual se alcanza un mayor nivel de fecundidad. Sobre el estado civil de las mujeres en edad frtil, el 61.7% estn casadas o unidas, el 33.7% son solteras y el 4.6% son separadas, divorciadas o viudas (6).

Cuadro 2
Distribucin porcentual de la poblacin femenina en
edad frtil por grupos quinquenales de edad, 1992

Grupos de edad Nacional Yucatn

15-19 22.8 24.7
20-24 18.7 18.7
25-29 15.7 14.2
30-34 13.8 11.4
35-39 12.1 12.9
40-44 9.1 10.8
45-49 7.8 7.3

total 100.0 100.0

Fuente: INEGI, Encuesta Nacional de la Dinmica
Demogrfica, 1992.

    Se observa que en el intervalo de edad entre 15 a 24 aos queda concentrado el 42.14 % de la poblacin femenina en edad frtil. Para 1992, el promedio de hijos nacidos vivos era de 2.3 hijos por mujer, mismo que coincide con el valor a nivel nacional. Este promedio se incrementa conforme avanza la edad de las mujeres: mientras las mujeres entre 20 y 24 aos han tenido poco menos de un hijo nacido vivo, las que estn por terminar su periodo reproductivo que tienen entre 45 y 49 aos, han tenido poco ms de cinco hijos. Por lugar de residencia existe cierta diferencia entre mujeres rurales y urbanas: 2.7 hijos nacidos vivos para las primeras, y 2.2 para las segundas (6). Aspectos que informan de una mayor paridad en las mujeres urbanas yucatecas comparadas con la paridad de mujeres urbanas a nivel nacional. Asimismo, una menor paridad de las mujeres rurales yucatecas comparadas con las mujeres rurales a nivel nacional. Condicin que informa una mayor eficiencia del programa de planificacin familiar, en el rea rural yucateca.

    Yucatn ocupa el decimotercer lugar por tasa de fecundidad en el pas, despus de los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Zacatecas, Michoacn, Quertaro, San Luis Potos, Durango, Guanajuato, Tlaxcala y Jalisco. Las mujeres yucatecas muestran una descendencia de 3.8 hijos por mujer, valor que supera al promedio nacional (3.5 hijos) (6).

Anticoncepcin.-  La anticoncepcin como la prctica que dentro del programa de planificacin familiar ha sido instituida como determinante en el descenso de la fecundidad, fue motivo de estudio a travs de la ENADID. Se explor el conocimiento y uso de mtodos anticonceptivos en mujeres entre quince a cuarenta y nueve aos. Los resultados mostraron que aunque se ha incrementado el nmero de usuarias de mtodos anticonceptivos modernos, se mantiene una alta proporcin de usuarias de mtodos tradicionales y poco efectivos como son: el ritmo y el retiro. El patrn de conocimiento de medios para regular la fecundidad en el estado de Yucatn es similar al del pas, aunque en una escala menor. Los mtodos ms conocidos son las pastillas seguidos de la operacin femenina, las inyecciones y el dispositivo uterino (DIU). El preservativo es conocido por el 36.7% de la poblacin femenina. Los ms usados resultaron ser: las pastillas, la operacin femenina y el DIU. Es notable la baja presencia de la operacin masculina (6).

    A mayor nivel de uso de mtodos anticonceptivos modernos, ms bajo nivel de fecundidad. Yucatn es uno de los estados de bajo uso de stos mtodos, lo cual se ve reflejado en su tasa global de fecundidad (3.8 hijos por mujer); asimismo, es la sexta entidad de la Repblica que utiliza en gran medida, mtodos tradicionales, slo superado por Oaxaca, Puebla, Guanajuato, Michoacn y Chiapas (6). En el grupo de mujeres actualmente usuarias, a la mayor parte se les ha practicado la operacin femenina (40.8%); les siguen las que utilizan pastillas con el 27.5%, y las que emplean mtodos tradicionales como el ritmo o el retiro, con el 19.2%. La mayor proporcin de uso de mtodos anticonceptivos se concentr en mujeres que tenan tres hijos actualmente vivos; esto parece informar que tres hijos es la estructura numrica ideal para la generacin actual.

    Respalda lo anterior la cobertura menor del uso de mtodos anticonceptivos en el Estado (36.7%) en contraste a lo reportado a nivel nacional (40.2%). Cuando el anlisis se centra en las mujeres que se encuentran en algn tipo de unin marital, se tiene que el 56.2 % estn planificando su familia, mientras que a nivel nacional lo hace el 63.1% (6). Las mujeres yucatecas en promedio tienen tres hijos (1990) (7), lo cual comparado con la media nacional de 2,37 (1996) (8) evidencia el rezago respecto a estas prcticas. Sin embargo, la eficiencia de los programas institucionales es evidente para el rea rural en Yucatn, al mostrar que para las mujeres de estas zonas se registra una menor fecundidad respecto a sus pares de las zonas rurales a nivel nacional (figura 1).

Figura 1.- Promedio de hijos nacidos vivos de la poblacin femenina en edad frtil segn rea de residencia, 1992.

Mortalidad general, infantil y materna.- El anlisis de la mortalidad lleva implcita una dificultad al interior de nuestro sistema de registro estadstico, dada la variedad de fuentes y formas de clasificar y ordenar las causas de defuncin por cada institucin. Como denominador comn, es posible reconocer que se transforma a travs del tiempo para hacernos parecer una sociedad en transicin. Por ejemplo, la tasa de mortalidad materna ha disminuido de 9.5 (por mil nacidos vivos) en 1980 a una de 5.3 para 1995. La tasa de mortalidad general es de 5.2 % (por mil habitantes); la infantil es de 18.4 (por mil nacidos vivos). La esperanza de vida para ese mismo ao es de 72.3 aos promedio (9).

    Cuando se revisa con minucia el listado completo de las causas de muerte en la entidad, aparecen las enfermedades degenerativas y la violencia combinadas con las enfermedades infecciosas y parasitarias, los accidentes obsttricos y perinatales, como lo llamativo en la lista de las veinte principales causas de muerte en Yucatn. En la mortalidad hospitalaria reportada por el IMSS, aparecen la diabetes mellitus y la cirrosos heptica, como causas predominantes y ms frecuentes que el infarto y dems degenerativas. Lo llamativo es que un 55.1 % de causas fueron agrupadas como "Resto de causas". An informes de la ENADID (1992) cuando lista la mortalidad a nivel nacional, aparece un 60 % de causas incluidas en el rubro de "Las dems". Esta lectura desdibuja del panorama de la muerte, una serie de causas que se hacen ver como poco frecuentes o dainas. Sin embargo, haciendo una revisin y una suma de las mismas, pudo constatarse que son un conjunto de causas que abaten principalmente a la poblacin infantil y materna, y que muy probablemente, seran ms frecuentes que las causas que aparecen como predominantes en nuestras estadsticas oficiales.

    Aunque la mortalidad infantil ha disminuido de manera notable, es necesario reconocer como un problema pendiente, las causas que pueden ser prevenibles. Son los nios varones menores de una semana (28%) y de 1 a 11 meses (22 %), los que ocupan los dos primeros lugares de muerte infantil; seguidos de las nias de ambos grupos de edad. Entre las principales causas de mortalidad en menores de un ao (1995) fueron reportadas: "ciertas afecciones originadas en el periodo perinatal", seguidas cercanamente por las "anomalas congnitas"; en tercer lugar, la "neumona e influenza" seguida de las "enfermedades infecciosas intestinales" (9).

    El anlisis minucioso permite saber a qu tipo de problemas hace referencia la causa llamada: "ciertas afecciones en el periodo neonatal", la cual, no slo incorpora una amplia variedad de afecciones, sino por la frecuencia de cada una de ellas, son un llamado de atencin a nivel del desarrollo de nuestro pas, en la medida que la muerte infantil contina siendo un azote. Tenemos diagnsticos tales como: anomalas congnitas; espina bfida e hidrocefalia; fisura del paladar y labio leporino; otras deformidades del aparato digestivo; resto de anomalas congnitas; perinatal; enfermedades de la madre que afectan al feto o al recin nacido; complicaciones obsttricas que afectan al feto o al recin nacido; crecimiento fetal lento; desnutricin e inmadurez fetal; traumatismo del nacimiento; hipoxia, asfixia y otras afecciones respiratorias del feto o del recin nacido; enfermedad hemoltica del feto o del recin nacido; resto o ciertas afecciones originadas en el periodo perinatal; sndrome de la muerte sbita del lactante; falla respiratoria. En conjunto, problemas que ataen a deficiencias en aspectos como: el consejo gentico, las condiciones nutricionales, ambientales y de salud en general de las mujeres en edad reproductiva, a la calidad de los servicios de atencin obsttrica, y a la cultura en salud de las mujeres y sus parejas masculinas. Problemtica vinculada directamente a la pobreza y al desconocimiento de los derechos reproductivos.

    Ahora bien, sucede lo mismo cuando la revisin agrupa al conjunto de causas para los grupos en edad reproductiva, fundamentalmente, el grupo femenino. Problemas infecciosos, crnico-inflamatorios, prcticas spticas, complicaciones y calidad deficiente en la atencin en servicios de salud, parecen explicar el siguiente listado: enfermedades de los rganos genitales masculinos; enfermedades de los rganos genitales femeninos; salpingitis y ooforitis; enfermedades inflamatorias del tejido celular pelviano y del peritoneo; enfermedades inflamatorias del tero, de la vagina y de la vulva; prolapso utero-vaginal; esterilidad de la mujer; resto de enfermedades de los rganos genitales femeninos; aborto; aborto inducido legalmente; resto de aborto; causas obsttricas directas; hemorragia del embarazo y del parto; toxemia del embarazo; infecciones del aparato genitourinario en el embarazo; parto obstrudo; complicaciones del puerperio; resto de causas obsttricas directas; causas obsttricas indirectas; y hasta el parto normal aparece como causa de muerte.

    La amplia gama de causas de muerte impide un anlisis desde el mismo sistema estadstico, enmascara la frecuencia con que en realidad se mueren las mujeres y los nios, as como la naturaleza de sus causas. La tipificacin en s misma resulta muchas veces imprecisa, y llama la atencin, que no se reporten los casos de muerte por cncer. )Ser que no se reportan porque las muertes suceden con cierta frecuencia en los domicilios, y cuando suceden, los servicios de salud no los registran?

    A manera de conclusin, es importante reconocer que existe un riesgo reproductivo de gran magnitud durante el proceso reproductivo femenino, mismo que atae al proceso de crecimiento fetal, su nacimiento y su vida perinatal y neonatal. Conveniente sera para nuestro sistema de registro estadstico, incorporar en su tipificacin, un rubro que incorporara "causas de muerte durante el proceso reproductivo" y distriburlas por grupos de edad y sexo, en la medida que pueda reconocerse que tanto las mujeres como los hombres informan de la salud reproductiva. Asimismo, para englobar los riesgos y complicaciones antes, durante y despus del embarazo; parto y puerperio; complicaciones del aborto y la anticoncepcin; las cuales agrupadas, muy probablemente conformaran una frecuencia igual, semejante y hasta mayor a las causas que aparecen como predominantes en el perfil de morbi-mortalidad para Yucatn.

    En general, la falta de especificacin impide un anlisis ms riguroso de las causas por las que la gente se enferma y muere. Ello por supuesto, redunda en un sesgo importante para el anlisis de nuestros perfiles de salud/enfermedad, as como, cuando se quiere pensar en programas de control, de prevencin y hasta de erradicacin.

Mortalidad por cncer cervicouterino.- Lo disperso de la informacin para las enfermedades neoplsicas como causa de muerte impidi obtener un perfil para fines de este artculo, por lo que nos limitamos a seleccionar algunos de los resultados de un estudio (10), a manera de contar con una primera aproximacin del comportamiento del cncer cervicouterino para Yucatn.

    El comportamiento de la morbilidad por neoplasias en Yucatn muestra claramente que despus de las de piel, siguen las de crvix y mama con las tasas ms altas. De una revisin hecha de 771 expedientes clnicos del Centro Anticanceroso de Mrida (10), de mujeres que acudieron a consulta por primera vez en el periodo de enero de 1990 a diciembre de 1995, fue posible encontrar un promedio estable de 125 casos anuales de cncer cervicouterino, que informan que dicha enfermedad no ha disminuido desde 1990. La rango de edad en la que predomin la enfermedad fue entre los 45 y 54 aos de edad (23.9 %).

    Cuando la autora explor los antecedentes personales heredofamiliares, no encontr asociacin con consumo de tabaco, ni fuerte antecedente de cncer, ms que en un 2.18% (13 casos). En 131 expedientes en los que se consign la bsqueda de diabetes mellitus tipo II, se report como positiva en el 43.5% de este grupo; once padecan hipertensin arterial (8.36%), y slo cuatro pacientes tuvieron antecedentes de algn otro cncer primario (3%).

    Un predominio de inicio de relaciones sexuales coitales antes de los veinte aos, fue seguida de que: en 84 expedientes (14 %) en los que se haba registrado el nmero de compaeros sexuales, se encontr que ms de la mitad (67.8%) report uno solo, mientras que en el 32.1% restante, dos o ms. La multiparidad (cuatro partos y ms) aparece como un factor asociado de manera importante en el 84 % de estas pacientes. De esta manera, la alta paridad aparece como un factor que puede estar predisponiendo.

    Sols V (10) inform que en los expedientes en los que s estaba consignada la ocupacin (561 pacientes) y el estado civil (759 pacientes), en su gran mayora fueron mujeres dedicadas a las labores del hogar, casadas. En mucha menor proporcin estaban las viudas (92 casos= 15.46 %), las solteras (26 casos= 4.37%), y en unin libre (21 casos= 3.53%). Dada la poblacin socioeconmica a la que atiende el centro Anticanceroso, la gran mayora (90.12%) correspondi a nivel socioeconmico bajo (493 casos) y su proveniencia fue rural en un 60.1% (349 pacientes), y urbana en un 39.9 % (231 pacientes). Con pertenencia al estado de Yucatn en un 60.3% (350 casos), y con residencia en la ciudad de Mrida un 26% (91 pacientes). Vale la pena mencionar tambin, que este centro recibe pacientes de unidades de los servicios institucionales de salud en un 70% de los casos, y del sector privado en un 30%. Pobreza, ruralidad, falta de acceso a servicios, ejercicio coital temprano, y alta paridad fueron las caractersticas sobresalientes en las mujeres de este estudio.

 

Consideraciones finales

Las fuentes oficiales de informacin constituyen para todo estudioso de la realidad social, un buen punto de partida. De ah que la bsqueda de la calidad de informacin que ofertan ha sido en la ltima dcada, una preocupacin substancial para dichas instituciones. Sin embargo, es importante reconocer, que los indicadores actuales relativos a salud reproductiva, miden casi exclusivamente, los daos a la salud. Daos concretados en enfermedad y muerte cuya distribucin muestra a una sociedad homognea, por la forma como los datos son presentados. Aspectos tales como las diferencias rural-urbano no son consideradas. La pertenencia socioeconmica tampoco aparece relevante para hablar de la distribucin de la enfermedad y la muerte. Menos, las diferencias socio-culturales y de gnero.

    Por otro lado, los datos presentados validan la importancia de no dejar de lado, las deficiencias en las que transcurre la vida de muchas mujeres y hombres. Sobresalen: condiciones de subempleo o desempleo y una PEI (poblacin econmicamente inactiva) a pesar de tener niveles medios de escolaridad; la precariedad de las viviendas de ciertos grupos de la poblacin; la inaccesibilidad a los servicios de atencin en porcentajes importantes; hogares en los que se incrementa la jefatura femenina; la violencia en general y de gnero en particular. En conjunto, son caractersticas del contexto yucateco que entorpecen los programas de mejoramiento a la salud pblica, mientras que dichas condiciones no son transformadas a favor de una poblacin que tenga cubierto un mnimo de bienestar material, como la estrategia que favorecera una conciencia en salud reproductiva.

     El negar que la realidad social es vivida de diferentes maneras, de acuerdo al conjunto social al que se pertenece, hace que la importante gama de recursos fsicos y humanos no redite en el abatimiento de problemas especficos de grupos que deberan ser prioritarios; y que ocurran eventos penosos como la muerte de mujeres y nios por enfermedades prevenibles.

    Nuestro fin de milenio deja sentir Ba travs de las conferencias internacionales de poblacin-, una conciencia mundial del riesgo reproductivo asociado a la pobreza, a la inaccesibilidad a la ciencia y a la tecnologa, y a la inequidad de gnero. Los derechos sexuales y reproductivos como punta de lanza, proponen la dimensin moral que ha estado ausente en nuestros programas y polticas poblacionales. Si queremos una Amaternidad sin riesgos@, tendremos que unificar criterios para implementar programas de nutricin, vivienda, escolaridad, educacin para la salud, acceso a empleos remunerados, la vigilancia de los ecosistemas familiares y laborales; acceso a servicios de salud; todos y cada uno de ellos, factores que exponen a las mujeres a riesgos durante el embarazo y el parto.

    El registro de las muertes maternas deben poder informar del lugar marginal y de la probable condicin de explotacin que vivi cada fallecida. Si es cierto que el embarazo y el parto es importante atenderlos, de igual importancia ser el entorno en el que se dan dichas etapas, y la responsabilidad compartida con los esposos, hijos e hijas mayores; la vigilancia estrecha de enfermeras y trabajadoras sociales; la participacin de las parteras, entre otras.

    El aborto no reportado, es un evento que toca las fibras morales de nuestra sociedad; y la postura indiferente de nuestro sector salud, facilita u obliga a la clandestinidad. Ser importante reconocer que es producto de los embarazos no deseados a los que las mujeres estn constantemente expuestas por razones tales como: falta de informacin, violencia sexual, falta de acceso a servicios de salud, falta de colaboracin de la pareja, ineficacia del mtodo empleado, uso inadecuado de medidas anticonceptivas, entre otras. Por una u otra razn, las mujeres no son capaces de planificar su familia como ellas mismas quisieran.

    El aborto es un evento complicado; pero, la mayora de las veces, lleva implcita la desesperacin femenina como caracterstica determinante de esta prctica. Sino, )cmo entender que las mujeres decidan someterse a procedimientos quirrgicos en manos no calificadas, a sabiendas que pueden perder la vida; o, tan dolorosos y violentos como inyectarse o tomar abortivos, introducirse sondas, palos, ramas, tallos, agujas, substancias custicas, sufrir cadas o golpes, como las ms conocidas? (11).

    La salud reproductiva vista como un proceso, y no como apartados definidos desde la perspectiva mdica-institucional, reorientara los gastos en salud; la prevencin de daos por ejemplo, hara posible a futuro, la medicin de indicadores positivos. Si es cierto que "el 90 porciento de las muertes maternas son evitables, su persistencia es ticamente inaceptable" (11). Esta misma visin dinmica implicara la definicin de polticas a favor de una atencin temprana: a la joven y al joven desde el inicio de la pubertad, a partir del momento que dejan de ser atendidos por los servicios de pediatra. Acciones y programas sobre adolescencia, y su salud sexual y reproductiva seran la puerta de entrada para la salud reproductiva de la mujer adulta y su pareja.

    A la prctica mdica se le ha delegado la responsabilidad, y/o ella ha monopolizado todo lo referente a salud/enfermedad/atencin. )Esto tiene carcter ideolgico? )Dnde se deja la capacidad de la ciudadana, y la de instituciones gubernamentales y no gubernamentales? Nuestro sector salud aparece como responsable de las muertes por cncer, por abortos complicados, por hemorragias y toxemias, entre otras; como si la poblacin no tuviera ingerencia o derechos. )Cmo lograr la ansiada maternidad sin riesgos, si no partimos de que esta nocin tendra que ser una consigna colectiva?. La sociedad debera conocer de las muertes de tantas mujeres para generar una conciencia que, -dolorosa inicialmente-, nos llevara a retroalimentar nuestra propia cultura en salud, con el postulado de que la vida y la salud de las mujeres, tiene que empezar por ser algo valioso para el propio gnero femenino, e iniciar un proceso de transformacin en la desigual interaccin hombre-mujer (12).

    El anlisis de la salud reproductiva tendr que incorporar las voces de las mujeres y los hombres, para conocer las particularidades ilustradas por las semejanzas, diferencias y hasta antagonismos entre los grupos humanos de un conjunto social a otro, as como el componente vivencial del ser hombre o mujer (13). De esta manera, los datos estadsticos que caracterizan el contexto donde sucede la salud-enfermedad- atencin reproductiva, se veran enriquecidos con la manera como los grupos humanos perciben, entienden y atienden el proceso reproductivo (estudios cualitativos), mismo que constituye en nuestra cultura, una etapa comn y repetida de nuestras vidas.

 

Agradecimientos

Convenio de apoyo con la Fundacin Ford, clave CIRB-97- 005.




Laboratorio de Medicina Social, Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi", Universidad Autnoma de Yucatn. Mrida, Yucatn, Mxico.
Este artculo fue publicado en la Revista Biomdica. Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi" de la Universidad Autnoma de Yucatn. Vol. 12/No. 1/Enero-Marzo, 2001Regresar



Referencias





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Unidad de Ciencias Sociales
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